Exigen detener grupo armado

"Sergio Granda * CP. Indígenas priístas de la comunidad de Lelenchij, municipio de Oxchuc exigen que las autoridades estatales frenen el actual saqueo de sus casas, milpas y demás propiedades por manos de simpatizantes del Partido Verde Ecologista Mexicano (PVEM), ya que se corre el riesgo de que vuelvan a ocurrir hechos de sangre como en el pasado reciente.

El representante de los 600 indígenas desplazados el pasado mes de abril, Juan Sántiz Gómez, denunció ante Cuarto Poder que los miembros del PVEM nuevamente están alimentando actos violentos y a punto de hacer resurgir la violencia en esta comunidad del municipio de Oxchuc, mientras tanto las autoridades estatales no quieren actuar a tiempo. Sántiz Gómez reconoció que después del enfrentamiento del pasado 28 de abril, quienes afectaron la paz social de esta comunidad y saquearon domicilios de particulares y tiendas de abarrotes.

Son militantes del PVEM y es claro que actúan portando armas de fuego en contra de los priístas que se han atrevido a regresar.

""Lamentamos que en este primer incidente se dio el homicidio del companero Fernando Manuel Sántiz Gómez; ahora casi todos regresamos el pasado 3 de mayo a nuestras casas pero tenemos a 10 personas demandadas por parte del PVEM y por eso pedimos que se castigue a Pablo Encinos y unas 30 personas que lo protegen y están actuando armados"", denunció. Pidió a la Fiscalía General del Estado la urgente liberación de sus companeros Manuel Sántiz Gómez, Javier Sántiz Gómez, Julio César Sántiz y Francisco Gómez, quienes están recluidos en el penal de San Cristóbal de Las Casas.

Argumentó que ""nosotros sólo defendimos nuestros derechos y no merecemos ser castigados por el acto vandálico de otros grupos políticos, quienes por medio de las armas pretenden resolver sus problemas políticos"". Finalmente, el representante del grupo desplazado y hostigado por simpatizantes del PVEM se le vio preocupado en esta ciudad capital, ante la omisión de los funcionarios estatales que no están actuando en consecuencia, sobre todo ahora que ya se dieron los primeros retornados a sus casas, pero el clima de hostilidades no ha cesado como se esperaba ni existe seguridad para la sana convivencia, dijo.

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