“El multihomicidio perpetrado en el departamento 401 del edificio 1909, ubicado en la calle Luz Saviñón, colonia Narvarte, en la Ciudad de México, el 31 de julio de 2015, que tuvo entre sus víctimas al fotoperiodista, Rubén Espinosa Becerril y la defensora de derechos humanos, Nadia Dominicque Vera Pérez, se mantiene en la impunidad; la investigación ha sido omisa y carente de perspectiva de género”, afirmó el Frayba.
Agregó también qué “los peritajes presentan contradicciones, no se han esclarecido las circunstancias de los hechos ni el móvil, ni se han investigado las torturas a Vera Pérez y Espinoza Becerril, además de que sus familias han enfrentado el desprecio y malos tratos de los agentes del Ministerio Público, ya que se les niega constantemente una atención adecuada y la reparación integral”.
Recordó que el 31 de julio de 2015 fueron asesinados en la capital del país, Yesenia Quiroz Alfaro, Mile Virginia Martín, Olivia Alejandra Negrete Avilés, Vera Pérez y Espinosa Becerril.
A una semana de que se cumpla un año, representantes del Frayba y familiares Vera Pérez y Espinosa Becerril, ofrecieron una conferencia de prensa en esta ciudad para denunciar que no se ha hecho justicia y exigir que se avance en las investigaciones y se castigue a los responsables.
“Han pasado 36 meses y no tenemos respuesta de las autoridades, ni siquiera han atendido la recomendación de 17 puntos de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, por lo que exigimos justicia y sensibilidad”, afirmó Mirta Luz Pérez, madre de Nadia, joven originaria del municipio chiapaneco de Comitán.
Patricia Espinosa Becerril, hermana de Rubén, recordó que cuando era jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera se comprometió a llegar hasta el fondo de las investigaciones y castigar a los responsables, pero, sin cumplir la palabra que empeñó con los familiares de las víctimas, ha salido por la puerta de atrás y ahora será senador.
Dirigiéndose a Mancera, subrayó: “Te exigimos que des la cara y cuando menos ofrezcas la disculpa pública que nos debes a las familias de las víctimas, con lo que te damos la oportunidad de limpiar un poco tu imagen pública”.
En las oficinas del Frayba y acompañada también por su hermana, Alma, reiteró que “están por cumplirse tres años y estamos como en el día 1, pues no tenemos respuestas y las autoridades no tienen elementos ni interés de esclarecer los hechos. ¿A quién protegen?”.
El Frayba sostuvo que “a pesar de la ineficacia del Estado mexicano por esclarecer el crimen de la colonia Narvarte, las familias de las víctimas persisten en la lucha por la memoria, la verdad, la justicia y sin separar los casos, exigen que no se desestimen las características de feminicidio y la situación de ataque a la libertad de expresión; que se siga la línea de investigación que implica a funcionarios de Veracruz y que las autoridades realicen un acto público de reconocimiento de responsabilidad”.
Durante la misma conferencia fue presentado el libro de poemas titulado “La muerte no es todavía una fiesta”, escrito por Mirta. También participaron el coro de Acteal y el cantante Roel Urbina.












