Diego López Méndez, indígena originario de San Juan Cancuc, fue detenido, amarrado y golpeado hace seis años y 8 meses por elementos de la Policía Ministerial del Estado, la tortura era para que se autoinculpara de un delito que no cometió, ante esto, hoy martes el preso enfrentará su audiencia definitiva, por lo que organizaciones nacionales e internacionales piden su liberación inmediata por la falta de pruebas.
“Lopez Méndez fue detenido de manera arbitraria, lo torturaron y posteriormente le fabricaron un delito de homicidio; la persona que lo inculpó también denunció ser víctima de tortura para implicar a otras personas, entre ellas a Diego”, afirmaron integrantes de la Organización Mundial de la Tortura, la Coalición de Católicos por la Abolición de la Tortura y el Centro de Derechos “Fray Bartolomé de las Casas”.
Según lo relatado por el Centro “Frayba”, a Diego lo llevaron a un espacio que no conocía, le pegaron en los oídos en el momento de la detención para luego tumbarlo al piso y pegarle durante horas, estas acciones hechas por policías ministeriales que trataban de que se autoinculpara.
Este martes, enfrentará un proceso lleno de irregularidades jurídicas, entre ellas la falta de presunción de inocencia, no contar con un interprete al momento de su detención y faltas al debido proceso, agregaron integrantes del Centro de Derechos.
Además, al momento de solicitar el Protocolo de Estambul, procedimiento internacional para determinar casos de tortura física y psicológica, las autoridades del estado detallaron no contar con el equipo suficiente para realizar la petición.
Asimismo, añadieron que el caso de Diego ejemplifica la discriminación y exclusión por parte del sistema de justicia de Chiapas, de quien recibieron 13 denuncias de casos de tortura a personas pertenecientes a comunidades indígenas sólo el año pasado.
Además, agregaron “son carentes de una perspectiva cultural que no toma en cuenta el contexto y las particularidades de una población sistemáticamente vulnerable”.
Cabe señalar que Diego López Méndez, fue inicialmente trasladado al Centro de Reinserción Social Número 14, conocido como “El Amate”, pero fue trasladado hace unos meses al Cereso No.5 en San Cristóbal de las Casas, en ambas, participa y forma parte de la organización “Solidarios de la Voz del Amate”, adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.
Dicho colectivo es integrado por presos de pueblos originarios encarcelados injustamente, quienes luchan por la revisión de sus casos y el mejoramiento de las condiciones en las prisiones chiapanecas.












