El sector empresarial y representantes de la sociedad organizada exigieron a los docentes suspender sus movilizaciones en la capital del estado, respaldaron las acciones de los Gobiernos federal y estatal para restablecer el Estado de Derecho, y exhortaron a la ciudadanía chiapaneca a no tener pánico y acercarse a los establecimientos del primer cuadro de la ciudad.
En conferencia de prensa, llevada a cabo en las instalaciones de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) delegación Tuxtla Gutiérrez, y en presencia de presidentes de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Chiapas, Consejo Consultivo Ciudadano de Tuxtla Gutiérrez y de la Asociación Civil Manatíes del Grijalva, sostuvieron que nuevamente el paro magisterial provoca un malestar generalizado en la ciudad capital.
En su posicionamiento conjunto, expuesto por Juan Pablo Cañaveral Constantino, presidente de la Canacintra, condenaron los hechos violentos ocurridos desde el 1 de junio, consistentes en movilizaciones, tomas de dependencias, bloqueos viales y carreteros, robo a gasolineras, sustracción de mercancía a vehículos particulares, entre otros, realizados por docentes del Bloque Democrático de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Argumentó que estos sectores han observado con preocupación la secuencia progresiva de actos que atentaron contra la convivencia social, el libre tránsito y el patrimonio particular y público de ciudadanos ajenos a las demandas planteadas por los grupos manifestantes.
Señaló que en repetidas ocasiones han hecho un llamado a los grupos manifestantes y a las autoridades pertinentes para que busquen los cauces legales y la vía del diálogo que permitan la pronta resolución de las demandas planteadas.
Especificó que en materia educativa, el tiempo transcurrido sin una solución al conflicto magisterial, sumado a los 38 días sin clases por diversos motivos previos a este paro, representan un daño irreversible para más de 350 mil estudiantes chiapanecos.











