La construcción de una obra pública peligra en Chiapas. Se trata del nuevo hospital del IMSS a realizarse en el municipio de Tapachula, donde los integrantes de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) han tomado las instalaciones de la obra, para pedir su participación en dichos trabajos.
Sin embargo, fue la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) quien obtuvo el emplazamiento de la obra para posteriormente contar con el contrato colectivo de trabajo, reconocido por la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de Chiapas.
Así lo dio a conocer Cristian Didier Palacios Moreno, secretario de Contratación Colectiva de la CROC en el estado, indicando que de manera ilegal y abusiva la diputada local y representante de la CTM en Chiapas, María Olvera Mejía, ha “metido las manos” para ser copartícipe de la obra.
“Por más de 20 días han bloqueado la zona de la construcción de lo que será el nuevo hospital, y de manera ilegal pretenden apoderarse de algo que nos corresponde; todo el marco jurídico laboral lo tenemos nosotros, así nos lo ha reconocido la Junta Local de Conciliación y Arbitraje”, señaló Palacios Moreno.
Agregó que desde la licitación de la obra en el portal de CompraNet, ésta fue adquirida para su realización a favor de la CROC en Chiapas, momento en el cual iniciaron los trámites legales, donde se reconoció la participación de aproximadamente 179 unidades de acarreo.
De igual manera la CROC tiene convenios intersindicales para contar con la participación de otras 21 asociaciones en la obra, de las cuales ninguna pertenece a la CTM, por lo que la intervención de esta organización en el proceso es evidentemente ilícita.
“Desde el comienzo nosotros hicimos una convocatoria para contratar trabajadores, quienes no tuvieran un empleo en Tapachula. En el municipio los compañeros están hartos de la diputada y han dicho que no se le dé ni una sola parte de la obra a la CTM”, abundó.
Indicó también que la CTM exige la participación de al menos el 50% de trabajos de acarreo para esta obra , donde se estima la colaboración de 349 obreros y 179 unidades de volteos, todos pertenecientes a la CROC y otras organizaciones, a quienes la CTM pretende arrebatar.
Comentó también que actualmente la obra se encuentra detenida por un bloqueo de la CTM, los cuales han sido desalojados en dos ocasiones pero han vuelto a posicionarse.
Incluso la Fiscalía General del Estado ha dicho que no intervendrá más por una supuesta mesa de negociación a la cual la CTM quiere llegar.
“No tenemos por qué darles algo que no les pertenece, no es justo que nosotros tengamos todos los papeles legales en orden y mediante manifestaciones pretendan arrebatarnos el trabajo”, puntualizó.
Fue así que mediante la fuerza, nuevamente la CTM pretende posicionarse en una obra que administrativa y legalmente otra organización obtuvo ante las instancias correspondientes, además de que decenas de personas se han quedado temporalmente sin empleo.












