Empresarios agremiados a Coparmex recordaron la importancia de modificar la estructura regulatoria del País, con el fin de hacerla más efectiva.
Y es que señalaron, el gasto regulatorio con el que las empresas se tienen que enfrentar varía enormemente de una entidad a otra. En estados como Hidalgo y Chiapas, este gasto ronda los 15 mil pesos, mientras que en Nuevo León y Baja California Sur la suma puede ascender por arriba de los 170 mil.
Añadieron que la Ley es oportuna para resolver una amplia variedad de problemáticas inherentes a la calidad de la regulación y que suponen uno de los mayores obstáculos que México enfrenta en términos de competitividad.
Según el Índice de Competitividad Global, por ejemplo, México se encuentra en el lugar 120 de 137 países en términos de la severidad de la carga impuesta por la regulación, comparable en forma desfavorable con países como Jamaica y Haití.
En el mismo índice, la ineficiencia de la burocracia gubernamental se encuentra como el tercer factor más problemático para hacer negocios, antecedido solamente por la corrupción y el crimen.
Señalaron que para las empresas, un marco regulatorio excesivo y disfuncional, constituye un inhibidor de inversión y, por lo tanto, de desarrollo.
Según el indicador Gasto Regulatorio de Data Coparmex, las empresas gastan en promedio 48 mil 871 pesos en cumplir con la carga regulatoria gubernamental, y en varios estados el promedio se encuentra incluso por encima de los 100 mil pesos.
“Hoy, finalmente estamos en ese camino. Reconocemos a los poderes Ejecutivo y Legislativo Federal, por la reciente aprobación de la Ley General de Mejora Regulatoria. Solo falta su promulgación, que seguramente ocurrirá este mes de mayo”, indicaron empresarios.












