La paridad de género en los espacios de representación política es un avance indiscutible, pero el verdadero desafío va más allá de los números, expuso Elvia Alicia Jaime García, presidenta nacional del Consejo Coordinador de Mujeres Empresarias (CCME), al advertir que ocupar un cargo no significa automáticamente ejercerlo con autonomía y efectividad.
En entrevista, la líder empresarial celebró la iniciativa del gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, de garantizar que el 50 % de las candidaturas a presidencias municipales sean para mujeres. “Es un acto de justicia, porque hay muchas mujeres preparadas para ser presidentas municipales”, afirmó. No obstante, subrayó que la sola cuota no resuelve el fondo del problema: hace falta que las mujeres lleguen a puestos realmente competitivos y con capacidad de decisión.
Postura
Jaime García insistió en que la participación femenina debe permear todos los ámbitos —público, privado, económico y social—, porque mientras las mujeres sigan ausentes de las mesas donde se definen las políticas públicas, seguirá faltando una perspectiva integral que atienda sus necesidades.
“Si no estamos en esos lugares donde nuestra voz se escuche, entonces no está la perspectiva de género”, sentenció.
Pero la dirigente fue más allá: denunció que en muchos casos las mujeres son postuladas en distritos o municipios donde sus partidos tienen escasas posibilidades de triunfo, lo que convierte la paridad en un mero cumplimiento formal. Para evitarlo, llamó a la sociedad civil a informarse y respaldar a las candidatas con verdadera preparación y propuestas sólidas.
Violencia política
“No nos puede seguir pasando que se coloque a mujeres solo para que no tomen decisiones y estén como el frente de los puestos”, enfatizó. Y alertó sobre la violencia política que se ejerce sobre todo en redes sociales, mediante ataques personales, desprestigio y desinformación, por lo que pidió a los ciudadanos actuar con responsabilidad al consumir y compartir contenido.
Por último, Jaime García subrayó que el trabajo del CCME a nivel nacional no se limita a impulsar más mujeres en cargos, sino a garantizar que, una vez ahí, ejerzan el poder con plena autonomía, preparación y capacidad de decidir por sí mismas. “La meta no es la foto, es la influencia real”, concluyó.












