Exigen que no desaparezca primaria de Ocosingo

Los manifestantes subrayaron que esta decisión vulnera el interés superior de la niñez. CP
Los manifestantes subrayaron que esta decisión vulnera el interés superior de la niñez. CP

Habitantes de la localidad Las Golondrinas, municipio de Ocosingo, se manifestaron este martes en la capital chiapaneca para exigir a la Secretaría de Educación del estado que no desaparezca la escuela primaria de su comunidad, luego de que autoridades educativas notificaran a los docentes que el plantel no continuará operando para el ciclo escolar 2026-2027.

La protesta fue encabezada por padres y madres de familia de la localidad, quienes denunciaron que, pese a haber cumplido con todos los requisitos solicitados por la Secretaría de Educación para la creación de la escuela —incluyendo estudios de Protección Civil y la documentación completa—, el pasado lunes fueron informados de que la solicitud no procedía, sin que se les ofreciera una justificación clara.

Marcos Álvarez Sánchez, vocero de los padres de familia, explicó que la petición de una escuela en Las Golondrinas data de 2012.

Inconformidades

Durante este tiempo, la comunidad ha insistido en la creación de un centro educativo que evite que los niños tengan que caminar hasta tres kilómetros para asistir a otras escuelas, donde además se les exige el pago de cuotas de hasta tres mil pesos por alumno para reparaciones y mantenimiento, un monto inaccesible para familias de escasos recursos.

“Desde el 2012 venimos pidiendo la creación de una escuela. En el año pasado nuevamente insistimos y afortunadamente se logró la creación de manera provisional, pero para este nuevo ciclo ya son 67 alumnos inscritos. Cumplimos con todos los requisitos que nos pidieron, pero ayer nos dijeron que no procede”, denunció Álvarez Sánchez.

La escuela funciona actualmente con dos maestras en un edificio que cuenta con un aula de concreto —construida en 2012 con apoyo de autoridades anteriores— y otras aulas de madera construidas con recursos de los propios padres de familia. Se trata de una escuela multigrado que atiende a 67 estudiantes, entre ellos, niños con discapacidad y en situación de vulnerabilidad.

Notificación

Los padres de familia señalaron que las maestras que laboran en el plantel fueron citadas el lunes pasado en la Secretaría de Educación y se les notificó que la escuela no abriría en el nuevo ciclo.

Además, se les habría advertido que, de no entregar la documentación de los alumnos y buscarles otro lugar para estudiar, podrían enfrentar sanciones e incluso ser cesadas.

Los manifestantes subrayaron que esta decisión vulnera el interés superior de la niñez, particularmente tratándose de infantes indígenas en situación de vulnerabilidad, y representa una violación a los derechos de los menores, de los docentes y de las familias.

“Hacemos un llamado al gobernador y al secretario de Educación para que se atienda esta necesidad prioritaria. Los niños necesitan la escuela. No podemos permitir que desaparezca”, concluyó Álvarez Sánchez.