Exigen reparación del daño para Juanita

Juana es una mujer indígena de los Altos que sufrió una violación sexual durante su embarazo. Han pasado unos años y su caso no ha alcanzado justicia. Actualmente, recolectan firmas para solicitar a las autoridades correspondientes que atiendan su caso.

A través de la plataforma Change.org, más de 18 mil personas ya han firmado para exigir un acceso efectivo a la justicia para las mujeres víctimas de violencia.

“Es un desafío debido a la desigualdad y discriminación de género. Para las mujeres indígenas, estas barreras se intensifican por su origen étnico y su condición socioeconómica. Además, enfrentan obstáculos culturales, lingüísticos y geográficos, lo que perpetúa la impunidad y la violencia por parte de los operadores de justicia”, puntualiza la petición organizada por Yareli Montejo García.

En este caso, las firmas se han centrado en visibilizar el caso de Juanita, tras haber sufrido la mutilación de una parte de su lengua.

Declaración

“A pesar de la gravedad de la situación, no pudo acceder rápidamente a atención médica debido a la falta de transporte y la distancia al hospital más cercano. Tuvo que pasar esa noche conteniendo la sangre mientras su hija intentaba ayudarla”, relata.

Juanita decidió buscar justicia en la Fiscalía General del Estado (FGE), ya que desconfiaba del sistema de justicia comunitario, debido a que su agresor era una autoridad indígena. Sin embargo, en lugar de recibir apoyo, sufrió represalias y presiones para perdonar a su agresor.

“Temerosa y bajo presión, accedió a sus demandas. Debido al abandono de las instituciones de justicia, Juana fue multada por los daños causados en la comunidad como consecuencia de su denuncia. Además, ella y su familia recibieron amenazas, lo que los obligó a huir de su comunidad en la madrugada, dejando atrás todo lo que tenían. Actualmente viven en una situación de desplazamiento forzado interno, sin hogar, tierras, ni justicia”, explica la petición.

Solicitud

Por tanto, las casi 20 mil firmas exigen la implementación de políticas efectivas de protección contra la violencia hacia las mujeres indígenas, tanto dentro como fuera de sus comunidades.

Además, la atención y reparación del daño a Juanita y todas las víctimas. Así como la no repetición de la violencia institucional.