Exigen restablecer la paz en las comunidades

Exigen restablecer la paz en las comunidades

El Pueblo Creyente (organización) de la parroquia de San Pedro y San Pablo, de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, exigió la atención urgente a las demandas de paz de los pueblos y las comunidades, así como el desarme inmediato de los grupos criminales ubicados en diferentes partes de Chiapas.

La feligresía también pidió el restablecimiento del orden social, sin poner en riesgo a la sociedad civil, así como la recuperación del territorio para que los pueblos sean sujetos de su historia.

“En medio de los gritos de paz silenciados por la violencia y las armas, peregrinamos como Iglesia, pueblo de Dios, en el marco de las celebraciones del año jubilar de nuestro querido jTatic Samuel (…) Nuestros pueblos esperan contra toda esperanza la llegada del nuevo amanecer que nace de lo alto, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz (Lc. 1, 78-79)”, comunicaron.

Sostienen que es posible construir la paz desde la no violencia, por lo que reafirmaron su postura evangélica de “caminar hacia la construcción del reino de paz, justicia, amor y verdad desde nuestro ser de Iglesia”.

“No somos ni seremos parte de ningún grupo criminal, somos pueblo de Dios con una misión concreta. La no violencia nos invita a estar del lado de las víctimas generadas por cualquier sistema, gobierno, sociedad o comunidad como lo señaló jTatic Samuel en su carta pastoral en esta hora de gracia”, puntualizaron.

De esta forma, denunciaron sufrir miedo y terror por las amenazas, hostigamiento, secuestros, levantones y asesinatos en diversos pueblos de Chiapas. Por tanto, denunciaron la lucha de grupos criminales por el control del territorio o la violencia armada que anula los derechos y la vida de las comunidades y pueblos, así como el despojo de sus bienes materiales y naturales, la omisión ante dicha realidad tan dolorosa en la que se encuentran desde hace más de dos años.

Por último, el cobro de derecho de piso y de paso, además de la presión y control social de grupos criminales, “quienes someten a las comunidades y pueblos a la condición de secuestro”, reiteraron.