La Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras) demandó a los tres niveles de gobierno garantizar la seguridad de buscadoras y colectivos de búsqueda en el país.El llamado surge debido a que el pasado 27 de marzo, la defensora Teresa González Murillo sufrió un ataque armado de parte de sujetos sin identificar que irrumpieron en su domicilio y le dispararon. Cinco días después, el 2 de abril, falleció a consecuencia de las lesiones recibidas.
Labor
González era una defensora buscadora, integrante del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco; desde el 2 de septiembre de 2024, buscaba a su hermano Jaime González Murillo. También era lideresa del colectivo de comerciantes ambulantes del centro de la ciudad de Guadalajara.
Pese a que la Fiscalía de Jalisco baraja diversas hipótesis sobre el móvil de su asesinato, desde Luz de Esperanza y otros colectivos de búsqueda y organizaciones, han demandado una investigación exhaustiva y transparente que no descarte la vinculación del crimen con su labor para encontrar personas desaparecidas y de defensa del derecho a la verdad y a la justicia.
“El asesinato se produce pocas semanas después del hallazgo en un rancho de Teuchitlán, en el mismo estado de Jalisco; un campo de extermino operado por grupos del crimen organizado, que dejó consternado al país y suscitó, a nivel nacional e internacional, numerosas expresiones de dolor y solidaridad con los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas”, consideró la organización.
Una de voces que se escucharon
La activista asesinada fue una de las voces que se pudieron escuchar frente al Palacio de Gobierno de Jalisco el pasado 15 de marzo, durante la jornada de luto nacional por Teuchitlán.












