La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhortó al Gobierno del Estado otorgar de forma inmediata servicio médico a la familia y personas que tuvieron contacto con el indígena zoque que se suicidó al ser notificado positivo de Covid-19.
El organismo nacional remarcó que se necesitan acciones de contingencia para la atención y protección de la salud mental de la población.
El pasado lunes, Samuel “N”, indígena zoque de 54 años, un día después de ser notificado de ser positivo por Covid-19 se ahorcó cerca de un río que atraviesa su comunidad en Francisco León, municipio de Ocosingo.
El Consejo de Vigilancia de Francisco León comentó que el cuerpo de Samuel “N” se mantuvo por más de 10 horas colgado, debido al temor de las autoridades locales en levantar el cuerpo y contagiarse de Covid-19.
Ante ello, la Comisión solicitó a la Fiscalía General de Chiapas realizar una pronta y expedita investigación del caso, a fin de esclarecer las causas y circunstancias del fallecimiento de la persona indígena.
Este hecho hizo que la CNDH hiciera un llamado a los tres niveles de gobierno a proteger el derecho a la salud, con atención integral e información clara y oportuna en sus lenguas maternas e indígenas, para evitar la transmisión del Covid-19.
Además, pide que implementen acciones de contingencia para la atención y protección de la salud mental de la población, cuya mayoría se encuentra alejada de los centros urbanos del país, con escasa o nula cobertura de infraestructura médica.
Al respecto, la Organización Panamericana de la Salud señaló en su publicación “Protección de la Salud Mental en Situaciones de Epidemias” que la salud mental en el contexto de una pandemia implica una perturbación psicosocial que puede exceder la capacidad de manejo de la población afectada.
A su vez, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su Resolución 1/2020 “Pandemia y Derechos Humanos en las Américas” subraya que los contextos de pandemia y sus consecuencias, incluyendo las medidas de contención implementadas por los Estados, generan serios impactos en la salud mental de la población, en particular, ciertas personas y grupos en mayor riesgo.
Por último, el organismo internacional agregó que el derecho a la salud incluye atención oportuna y apropiada, así como disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad de los servicios, bienes e instalaciones de salud, en la que se incluyan medicamentos y beneficios del progreso científico en esta área, en condiciones de igualdad y no discriminación.












