Exigentes

"Colonos del ejido Plan de Ayala solicitaron este viernes en Tuxtla Gutiérrez, durante una manifestación, la destitución del titular de la Agencia Municipal de Plan de Ayala, debido a lo que ellos mismos calificaron como ""corrupción"" que impera en el manejo de los recursos que ingresan a esa instancia por concepto de cuotas que entregan los habitantes de las zonas ejidales. Hasta allí el planteamiento estaría en el camino de la lógica, sin embargo, elevaron inapropiadamente el tono al exigir al Municipio una serie de obras, pese a que la figura jurídica que rige y administra en esas vastas zonas de la capital, es precisamente el ejido.

Si es el ejido el que se ha opuesto a la modernización de la administración en esas zonas que abarcan una gran parte de lo que es ahora la ciudad de Tuxtla Gutiérrez y que se hallan densamente pobladas, lo lógico es que si tienen necesidades éstas deban ser atendidas por las autoridades ejidales que arbitrariamente ahora hacen funciones de Registro Público de la Propiedad -se ignora si de Comercio también-, de Secretaría de Hacienda al arrogarse facultades recaudatorias vía pago de cuotas de lo que teóricamente sería ""Impuesto Predial"", entre otras cooperaciones y gabelas, además de Notarías Públicas al expedir previo pago ""títulos"" de propiedad. Y pese a toda esta serie de irregularidades inauditas defendidas y realizadas por las autoridades ejidales, ahora estas personas vienen y exigen.

Se debe tomar conciencia de que primero es necesario que así como se han movilizado ayer para algo que carece de lógica jurídica, pues esos ciudadanos no contribuyen en nada a la fortaleza del Municipio, se movilicen pero para demandar una urgente regularización del ordenamiento al cual los han tenido sujetos intereses de grupos de ejidatarios que vale decir, han sido tolerados por las autoridades formales de los tres niveles.

Si a los priístas se les acusaba entre otras cosas de ser un poco responsables de ciertos atavismos, pertinente es hacer notar que ya van casi dos sexenios panistas de autoridades federales, y la búsqueda de un régimen legal sigue estancada.

Hay que decirlo claro. No pueden venir de Plan de Ayala, de Francisco I. Madero o de otros sitios de la capital a exigir nada al Municipio al que no aportan un céntimo.

Es necesario que los tres niveles de gobierno se coordinen para regularizar esta situación a la brevedad, pero mientras tanto también se debe explicar a esta gente de qué está hecho el suelo que están pisando.

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