Existe decremento en la Central de Abastos

Existe decremento en la Central de Abastos

De tres mil toneladas de alimentos que entraban diariamente a la Central de Abastos de Tuxtla Gutiérrez, se sufrió un decremento a mil 800 toneladas, derivado de la contingencia y actual emergencia sanitaria por el Covid-19, declaró el presidente de este espacio popular, Víctor Hugo Vélez.

Expresó que definitivamente bajó la actividad y con ello económicamente se cayó en un 40 por ciento en comparación a meses anteriores en esta central, la cual maneja alrededor del 70 por ciento de la alimentación de la capital chiapaneca, y que además recibe compradores y vendedores de otros municipios.

Externó que el impacto económico será delicado pero no visualizó cuando puedan recuperarse, pese a ello, dijo, actualmente se encuentran realizando esfuerzos para que se garantice el abasto de alimentos, por lo que aseguró que no se va a cerrar e invitó a la población que llega a no comprar desmedidamente.

Control sanitario

Al pertenecer a una confederación nacional que alberga a 65 centrales de abastos, y al tener la preocupación en cuanto al flujo de gente, están replicando todas las medidas de seguridad sanitarias y las recomendaciones que ha emitido la Secretaría de Salud federal por el coronavirus.

El presidente de la Central de Abastos enfatizó que trabajan de la mano con las autoridades como Protección Civil, quienes dan seguimiento en este espacio para que se manejen los protocolos sanitarios, tales como la sanitización de las naves o bodegas, guardar la sana distancia, así como tener agua y jabón para lavarse las manos cada dos horas y también cuentan con gel antibacterial, así como termómetros electrónicos para checar la temperatura de las personas.

Reconoció que en un primer momento se tuvieron compras de pánico e incluso se incrementaron los precios, pero ya está controlado, gracias a la intervención oportuna de la Profeco, no obstante, externó que el problema fue en la reventa, que no fue esencialmente en la Central de Abastos.

“Llegaron a checar a los abarroteros y azucareros pero salieron adelante de la situación, y los precios están controlados”, concluyó.