En los últimos años Chiapas ha demostrado incapacidad de generar crecimiento al producto interno bruto, dependiendo del presupuesto que recibe de la Federación. Esto se ve reflejado principalmente en la poca generación de empleos formales y bien remunerados.
Lo anterior, lo manifestó el investigador Paul Eduardo Jiménez López, al abordar resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo para Chiapas, organizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Dijo que el crecimiento poblacional no debe tomarse como algo negativo, sino como una oportunidad para industrializar los procesos de producción en la entidad, para fortalecer las capacidades de las regiones, mejorando las condiciones laborales y de vida de las personas.
Añadió que a partir de el escenario que reflejan estudios y encuestas como las del Inegi, surgió el interés del gobierno federal de incrementar el salario mínimo, impulsando a la vez políticas públicas.
Los resultados correspondientes al último trimestre del 2018 de la encuesta, fueron publicados el pasado 18 de febrero.
En ese sentido, el investigador señaló que la población en edad de trabajar es a partir de los 15 años. Para la encuesta, el Inegi los clasifica en población económicamente activa, que son aquellas que tienen empleo, y la población desocupada, que tienen la disponibilidad de trabajar pero por múltiples factores no lo hacen.
Además se maneja otro sector, como la población no económicamente activa, o aquellas personas que están en edad laboral pero por razones diversas no muestran interés por acceder al mercado laboral, y dependen de recursos transferidos por familiares, terceros o de gobierno (programas sociales).
En el cuarto trimestre del 2018, la tasa de desocupación laboral incrementó uno por ciento respecto al mismo periodo del 2017, registrando un 3.5 por ciento. Esto refleja que las personas interesadas en trabajar no encuentran empleo.
La tasa de subocupación incrementó 0.9 por ciento respecto al trimestre anterior. Aquí se toma en cuenta a la población ocupada que debe buscar un segundo trabajo para poder cubrir sus necesidad básicas.
Estos datos reflejan que existe un déficit importante en la generación de empleos en la entidad. Se observa que la dinámica demográfica ha crecido y con ello una mayor demanda laboral.
Las personas en subocupación representan el 8.7 por ciento de la población económicamente activa.
El investigador mencionó que la tasa de informalidad disminuyó 1.1 por ciento en comparación con el mismo trimestre del año anterior. En 2018 el registro fue de un millón 478 mil 150 personas.
“Un avance importante, pero no es suficiente para señalar que más del 50 por ciento de la población en el estado está empleado de manera informal”, declaró.
La población económicamente activa en 2018 fue de un millón 899 mil 923 personas, lo que representa un incremento respecto al último trimestre de 2017 de 41 mil 12 por ciento, y el 96.5 por ciento del total de la población en edad de trabajar.











