Existe progreso en el estado de Chiapas

Existe progreso en el estado de Chiapas

El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirma que “sí ha habido progreso y muchas cosas han mejorado en Chiapas […] sin embargo, es innegable que en nuestro estado, hay muchas personas y comunidades donde hay niveles de marginación que duelen, preocupan y cuestionan”. 

A través de un documento enviado a medios de comunicación, porque no hubo entrevista colectiva con la prensa como tradicionalmente acostumbra hacerlo después de la homilía dominical, el obispo Felipe Arizmendi Esquivel menciona que según las estadísticas recientemente dadas a conocer, ha aumentado el número de pobres en el país, aunque se ha reducido la pobreza extrema.

Sin embargo, la forma de medir los niveles de pobreza es relativa. Entre los estados con mayor pobreza están Chiapas, Oaxaca y Guerrero, sobre todo si nos comparamos con Nuevo León, el Distrito Federal y otras entidades.

Agregó que en Chiapas hay todavía mujeres descalzas, niñas y niños sin escuela, ancianos abandonados, casas de lámina y de tablas, pueblos sin luz eléctrica y sin carreteras, jóvenes sin estudio y sin trabajo, así como deficientes servicios de salud.

El campo se abandona porque no es redituable cultivar maíz y frijol. Las plagas han afectado gravemente al café y al cacao. La migración no se detiene, pues muchas personas siguen saliendo a buscar mejores oportunidades de sobrevivir.

Ejemplo de esto, señala, son los lugares de: Chalchihuitán, Mitontic, Simojovel, Pantelhó, Altamirano, Tila, Sitalá, Chilón y otros, que tienen niveles graves de marginación, pues faltan carreteras, luz, agua, escuelas, medicinas, apoyos al campo y oportunidades de trabajo.

Sin embargo, aceptó el obispo: “Debo dar constancia de que sí ha habido progreso y muchas cosas han mejorado en Chiapas. Llevo casi veinticinco años en este estado y he visto que por todas partes hay más carreteras pavimentadas, más escuelas y universidades, más centros de salud y clínicas, más electrificación, mejores casas. Muchos indígenas tienen luz y televisión, refrigerador y otros servicios; muchos de ellos acuden a la universidad. Por todas partes hay celulares, aun en los estratos más marginados”.

Finalmente, llama a los padres de familia a que eduquen a sus hijos para que aprendan a trabajar, aun en cosas sencillas, y no se acostumbren solo a pedir y a exigir.