Existió una base secreta

"Héctor Narváez * CP. La ficción de las películas de espías se hizo realidad en la Costa de Chiapas y es que durante la Segunda Guerra Mundial, los japoneses construyeron una base secreta en la isla ""La Palma"", para suministrar gasolina y alimentos a los submarinos.

El hecho se reveló meses antes del azote del huracán ""Stan"" en el 2005, por Arturo Leif Gherke Vélez, quien en ese mismo ano falleció.

En la publicación del libro titulado: ""Base Secreta La Palma"", se retrata como si fuera una película de espías internacionales, el plan de los japoneses para construir una base naval en la Costa de Chiapas, proyecto que fue descubierto por norteamericanos y mexicanos.

Aunque Erick Ricardo Gherke Bado (hijo) -arquitecto de la Universidad Valle del Grijalva-, asegura que quien se percató primero del hecho, fue su abuelo.



Los datos

La historia comienza en 1936, en medio de los planes de Adolfo Hitler de apoderarse de Europa; en tanto, Japón buscaba la invasión de China, aunque también pensaban instalar otras bases en diferentes partes del mundo.

En ese entonces, resena el texto, el ejército nipón ideó enviar a uno de sus hombres, aprovechando que tenía familiares en Acapetahua, a construir una base secreta y así ayudar a los submarinos en el Pacífico.

Aunque advierte que los personajes de la historia son imaginarios, a ""Iroshi"" (el encargado del proyecto) le crearon la coartada de haber sido separado de la milicia y querer comenzar una nueva vida, al divorciarse de su esposa con quien no tuvo hijos, deseoso de invertir en negocios.

Pero, antes, tuvieron que ensenarle hablar muy bien el espanol y a disfrutar de la comida mexicana.

La travesía comenzó desde su viaje por tren y por pueblos afectados por las lluvias y sin carreteras. Además de haber tardado seis anos para que llegara el primer submarino japonés a la base secreta.

El viaje no lo hizo solo, pues un doctor, también de ese país, llegó a Acapetahua en aquel entonces con la idea de construir la carretera Panamericana, pero en realidad se trataba de un ingeniero experto en construcción de bases.

No tuvieron mucha dificultad, pues en la zona existió una mina que paradójicamente los alemanes abrieron pero la abandonaron al no encontrar mineral.

Uno de los problemas que encontraron para llevar a cabo el proyecto, era cómo acarrear grandes cantidades de diesel, aunque al final ""Iroshi"" ideó comprar un barco pesquero y con ello tendría el argumento para el combustible.



Descubren frecuencia

La segunda parte comienza en la embajada británica en el Distrito Federal en ese mismo ano, lugar considerado centro de espionaje de los países en guerra. En dicha embajada se detectó un radio de alta frecuencia en el Sureste, en Chiapas, para ser más preciso -sistema usado por los nipones-.

Armaron un grupo conformado por un inglés, ya con varios anos en el oficio, un mexicano experto en radios de comunicación y dos norteamericanos con vasta experiencia.

Este equipo peinó la zona desde Tapachula hasta la Sierra, sin dar con el paradero, hasta encontrar una frecuencia de radio que salía de una finca propiedad de un alemán denominada ""Saxonia"".

Sin embargo, no decidieron actuar hasta saber los planes en México.

Entre otros hallazgos, se toparon en la comunidad de Chamulapa, en Tuzantán, con grupos de extranjeros uniformados de verde, además de versiones de que se quería armar un levantamiento en la región al estilo nazi.

Utilizaron varios recursos para frenar los planes de los japoneses y nazis, entre otros utilizar a un japonés que fue víctima del bombardeo a Pearl Harbor. Éste, abrió un restaurante de comida internacional en Acapetahua, y con ello podría hacer su trabajo de estudiar a los sospechosos.

Las limitantes del grupo de espías se reducían a que México no definía su postura en medio de la guerra, hasta que el dictador alemán ordenó hundir varios barcos en territorio nacional, provocando la declaración de guerra de nuestro país en 1942.

En consecuencia, el grupo de la base secreta decidía declinar en sus planes de apoyar a los submarinos.

Mientras ya los aliados formales de Estados Unidos entraban en acción: detuvieron a los alemanes de las fincas en la Sierra y a los operadores del proyecto, sin enfrentamientos, al llegar después de que se retirara una de las naves.

El autor revela en pequenas partes haber contado con información de primera mano del viceconsulado británico en Tapachula de esos anos.

La zona en donde se construyó la base ha quedado liberada al público. Las autoridades prevén convertirla en uno de los atractivos para el 2009.

Existe el plan de mejorar la isla ""La Palma"" para ser una alternativa del turismo nacional e internacional.

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