La fortaleza más grande de Chiapas reside en su diversidad cultural, ambiental y social, pero también en el fortalecimiento de sus raíces mediante acciones que entretejen la simbiosis entre sociedad y sujeto. Entre las sombras de esta práctica poco común puede vislumbrarse a Federico Álvarez del Toro, mítico personaje heredero del linaje ambientalista, pero también intelectual.
Esta suerte de personalidad, más impropia que introvertida, pero sobre todo corresponsable ha permitido crear el Festival Cultural del Mar, un encuentro de magia, cultura, deportes, donde coexisten lugareños (mayormente de zonas marginadas) y la posibilidad de trascendencia mediante la conexión intelectual y la disciplina expresada mediante actividades deportivas y culturales.
Arraigo y tradición
Después de diez años de creer e insistir en la siembra de sensibilidad para obtener resultados, un florecimiento cultural participativo, una masiva concurrencia y la celebración del arte y el deporte, constataron el arraigo y la tradición en la Fiesta Cultural del Verano.
Se observan ya los indicadores sociales que han convertido en un fenómeno popular del pacifico chiapaneco al Festival Cultural del Mar, que fue creado hace diez años por Federico Alvarez del Toro, llevado a cabo en una zona humilde apartada de la vida urbana, en la comunidad de Boca del Cielo, considerado un destino turístico desestimado y uno de los lugares más bellos del estado de Chiapas.
Una década de promoción cultural independiente rinden frutos a base de apostarle a la inteligencia y sensibilidad popular, que este año se volcó multitudinariamente para competir en las justas deportivas y participar en cine, teatro, música, danza y desarrollo de habilidades intelectuales y físicas.
Patrocinadores Internacionales y locales, empresarios y amigos del mar, contribuyeron a una de las ediciones más emocionantes de esta convocatoria que junta y hace convivir por igual a gente de todas las edades, desde niños de brazos a legendarios personajes que tienen casi la edad del siglo.
Encuentros de natación, competencia de lanchas, futbol soccer, torneos de playa, acompañados de actividades culturales simultáneas para todas las edades. Títeres, pintura, teatro, música, cantautores y cine, conformaron la llamada “Fiesta Cultural del Verano” única en el estado de Chiapas, con identidad y pertenencia cultural única.
Entre los benefactores destacan empresas socialmente responsables como Grupo Farrera, Nissan, Arte Borealis de Canadá, Presidencia Municipal de Tonalá, La Central de Arriaga, Power Cola, Cuarto Poder y Art Natura.












