El IMSS Bienestar realizó con éxito un trasplante renal a José Giovanni, adolescente que recibió un riñón de su padre Fernando Hernández, quien decidió convertirse en donador para brindarle una nueva oportunidad de mejorar su calidad de vida.
La historia de Giovanni comenzó durante su infancia, cuando a los seis años le diagnosticaron insuficiencia renal crónica tras presentar anemia. Desde entonces recibió seguimiento médico y, años después, requirió tratamiento de sustitución renal mediante diálisis. Las visitas al hospital se convirtieron en parte de la rutina familiar, con jornadas de atención de lunes a viernes.
Proceso
Ante la necesidad de un trasplante, su padre se sometió a los estudios médicos correspondientes para determinar si era compatible y donar uno de sus riñones. Tras completar las evaluaciones, se confirmó la compatibilidad.
Este procedimiento se realizó a través del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) de Chiapas.
Manuel Ignacio Ortega Molina, cirujano pediatra y responsable del programa de trasplantes del hospital, explicó que el riñón trasplantado mostró una función adecuada desde el inicio. Durante las horas posteriores a la intervención, los indicadores de función evolucionaron favorablemente y el adolescente pudo egresar siete días después de la cirugía.
Para Fernando, la decisión de donar estuvo motivada por el deseo de ayudar a su hijo a salir adelante. “Me siento orgulloso de mí mismo por poder darle un riñón a mi hijo para que él pueda salir adelante”, compartió. También destacó los cambios que ha observado en su recuperación: “Ahorita ya es otro chamaco; ya se ve más recuperado”.
Dificultades
La madre de Giovanni, María Delia Santos, recordó la incertidumbre y las dificultades que la familia enfrentó durante años debido a la enfermedad y al tratamiento. Después del trasplante señaló que ha podido observar una mejoría en su hijo y agradeció la atención que recibió durante todo el proceso médico.
Asimismo, hizo un llamado a promover la donación de órganos entre las familias. “Que se haga conciencia de que pueden donar sus órganos a familiares para que algo de ellos viva en otra persona. Y para salvar vidas también”, expresó.
El trasplante fue posible gracias al trabajo coordinado de los equipos de cirugía, nefrología, urología, anestesiología, enfermería, trabajo social y demás personal de salud que participó en la atención de Giovanni y su padre, desde las valoraciones previas hasta la recuperación posterior a la cirugía.












