En las últimas fechas, Comitán registra un crecimiento urbano sin control y, posiblemente, sin los permisos para construir fraccionamientos o realizar la lotificación de predios rurales que no cuentan con los servicios básicos, por lo que la ciudadanía teme que estos asentamientos agraven el suministro de agua potable.
Preocupación
La tala inmoderada para construir áreas residenciales al poniente de la ciudad, así como para lotificar terrenos y revenderlos como “lotes rústicos”, sin los servicios básicos, han incrementado en la citada zona, lo que provocó la inconformidad de la ciudadanía debido a que en temporada de estiaje se padece la escasez de agua.
Por lo que hacen un llamado a las autoridades correspondientes para que investiguen si esas empresas inmobiliarias y de bienes raíces tienen los permisos ambientales, pues se está llevando a cabo una devastación de la flora y fauna, así como la afectación de gran parte del cerro, por lo que no se descarta que en un futuro se registren deslaves de laderas o se dañen las viviendas que ahí se construyen.
Empresas ofrecen lotes “rústicos” que van desde los 15 mil hasta los 25 mil pesos, pero sin los servicios básicos (agua, luz y drenaje). Otros más ofrecen lotes hasta en 150 mil pesos.
Máquinas retroexcavadoras trabajan diariamente abriendo caminos y calles en medio de bosques de coníferas y de caducifolios, destruyendo la vegetación sin medida.
En denuncias realizadas a medios de comunicación, expresan que “la constructora es contratada para desarrollar la ampliación residencial del fraccionamiento Lomas del Valle, misma que ha talado cientos de árboles en una zona que es considerada como uno de los pulmones más importantes de la ciudad” señalaron.
Fraccionamiento invadido
En la misma zona poniente, existe el antecedentes de un fraccionamiento que se construyó sobre un terreno sin la documentación legal y con problemas en los servicios básicos.
Apuntan que las viviendas no lograron ser vendidas debido a esa problemática, sin embargo, fueron invadidas por integrantes de organizaciones sociales en diversas ocasiones, pero fueron desalojados por las autoridades y nuevamente ocupadas, pero se desconoce si finalmente fueron vendidas o si siguen invadidas.
Al norte y sur oriente de igual manera se registra esta problemática, en donde terrenos han sido fraccionados y vendidos de manera irregular.












