Agencia ID. * CP. Con el propósito de ampliar el tiempo de anaquel de los cítricos mexicanos, expertos del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) trabajan en un proyecto en el que utilizan el dióxido de cloro y una levadura marina perteneciente al género Debaryomyces como agente protector. De acuerdo con el encargado de la investigación, doctor Felipe de Jesús Ascencio Valle, el dióxido de cloro es un agente químico que mata patógenos, mientras que la levadura previene la formación de dos especies de mohos (Penicillium digitatum y Penicillium italicum) en la superficie del fruto.
Para ello, el cítrico debe ser asperjado o bañado con el dióxido de cloro. Una vez que el fruto se encuentre estéril, es necesario que pase por una tolva que contenga agua con la suspensión de la levadura.
Refirió que el proceso de desinfección y aplicación de Debaryomyces es relativamente rápido, debido a que después del asperjado, la levadura se establece en 10 o 15 minutos sobre la superficie del cítrico.
Asimismo, el investigador del Cibnor explicó que la ingesta humana de esta levadura aislada del Océano Pacífico no implica riesgo alguno para la salud del consumidor, pues son probióticos que ayudan a fortalecer el sistema inmune, tal y como lo hacen los lactobacilos.
Agregó que este Centro Público de Investigación Conacyt también utiliza la levadura en otro proyecto que busca fortalecer el sistema inmune de peces, camarones y pulpos durante su etapa larvaria para ayudarlos a llegar a la edad madura.
Ascencio Valle expuso que una vez aplicada la Debaryomyces, las condiciones de almacenamiento de los cítricos variarán con respecto a las necesidades de los productores. Pueden variar de los cuatro grados centígrados a temperatura ambiente o atmósferas saturadas de dióxido de carbono en cabinas para exportación.
No obstante, el experto del Cibnor reconoció que aún están en etapa de prueba para determinar el tiempo que se prolonga la vida de los frutos.











