A más de dos años de que un grupo de Policías Municipales ganaran la demanda laboral interpuesta contra el Ayuntamiento de Huixtla, de tener la sentencia a su favor por el Juzgado Tercero de Distrito y de que la Suprema Corte de Justicia ratificara el pago, el edil Régulo Palomeque Sánchez se ha negado a acatar dicho dictamen, por lo que una vez más, los representantes hacen un llamado al gobierno del estado para que intervenga en el caso.
Señalaron que han acudido una y otra vez ante las instancias que tienen injerencia, así como a aquellas que políticamente pudieron intervenir para dilatar el pago, han hecho movilizaciones y plantones, y a pesar de tener la razón se les sigue negando el derecho y por el contrario han sido agredidos y expuestos al escarnio público.
El pasado martes una comisión de los expolicías despedidos que ganaron la demanda, acudió ante oficinas de la Subsecretaría de Gobierno para pedir una vez más la intervención del gobernador en este caso, afirman que el ayuntamiento de Huixtla y directamente el alcalde Régulo Palomeque Sánchez está obligado a liquidar conforme a derecho.
Extrañamente y bajo la asesoría y protección de políticos, el alcalde ha hecho caso omiso a la sentencia que existe y el fallo de la Suprema Corte de Justicia, situación que en otros estados ha llevado a la destitución de alcaldes por desacato. Además acusan que el alcalde intentó dividir al grupo y logró que algunos de los demandantes aceptaran su ofrecimiento, que al final no fue cumplido por completo.
Sin embargo la mayoría de los policías no aceptó y cuenta con derecho al cobro, expuso uno de los abogados de los policías, Federico Cancino, quien reiteró que no se ha cumplido con la sentencia de la Suprema Corte y por eso se pide ante esa autoridad se declare la inejecución de sentencia y con ello la sanción correspondiente.
Esperan por lo tanto un nuevo fallo por parte de los magistrados, y que esta sentencia implique sanciones para el presidente municipal en caso de no cumplir con el pago, importe que suma más de ocho millones de pesos.












