La prevención intersectorial ha sido la mejor forma de enfrentar la proliferación del virus de chikungunya, atendiendo a la concientización de la población sobre las acciones preventivas que deben realizarse de forma particular y comunitaria, afirmó el integrante de la Dirección de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Salud de la República de El Salvador, Elmer Wilfredo Mendoza Rodríguez, durante su visita a la Universidad Autónoma de Chiapas. En el marco de su participación en el Segundo Congreso Internacional en Salud Pública y Desastres, el funcionario centroamericano apuntó que a un año de trabajar en el control de esta enfermedad en su país, la disminución de casos gracias a este tipo de acciones ha sido importante.
Ante las personas que se dieron cita en el Centro de Convenciones, Dr. Manuel Velasco Suárez, dio a conocer que el trabajo conjunto de instituciones educativas, religiosas, sociales, iniciativa privada y el sistema de salud, para dar a conocer los sencillos pasos que hacen diferencia para disminuir la presencia del virus, han permitido que esta situación haya sido controlada de forma efectiva.
“La chikungunya afecta particularmente al individuo, pero también conlleva afectaciones sociales, económicas y hasta psicológicas, puesto que la incapacidad física que puede generar es de largo plazo, haciendo en muchos casos que las personas tengan que cambiar de actividad debido a los síntomas que presenta”, puntualizó.
Explicó que para confirmar la infección con este virus es necesaria la prueba por PCR (Reacción en cadena de la Polimerasa con Transcriptasa Reversa) que emplean proteínas del código genético específico del virus para copiar los genes específicos de la chikungunya, y en donde se observa una cantidad anormal de los genes de esta enfermedad mostrada en un gráfico computarizado
“Existen distintos mitos alrededor de esta enfermedad, como el hecho de que puede volver a contagiarse, algo que no es posible pues después de haberla contraído se inmuniza; en segundo lugar se dice que no es el mosquito el que lo transmite, cuando está comprobado que es el único vector que tiene esa capacidad, además de algunos otros como la disminución de plaquetas sanguíneas o que no se puede donar sangre cuando se ha contraído este mal”, acotó.
Finalmente comunicó que lo más importante ante esta y otras enfermedades transmitidas por este tipo de vectores, es la concientización de la población para poder realizar acciones preventivas que corten el desarrollo de la población de mosquitos y permitan a las autoridades controlar la situación alrededor de ellas.
La fiebre chinkungunya es una enfermedad vírica transmitida al ser humano por mosquitos, la cual se describió por primera vez durante un brote ocurrido en el sur de Tanzanía en 1952 y se trata de un virus ARN del género Alfavirus, de la familia Togaviridae.












