Por nuestro campo, organización sin fines de lucro, evidenció un significativo retroceso en la conectividad de las redes 3G y 4G en estados como Chiapas y Oaxaca, especialmente en las unidades de producción agrícola de temporal.
La organización que está integrada por un grupo de personas preocupadas por el futuro del campo mexicano, realiza su lucha por cambiar el rumbo sombrío de las y los agricultores.
Retroceso
Por nuestro campo contextualizó del significativo retroceso en la conectividad de las redes 3G y 4G en México, especialmente en las unidades de producción agrícola de temporal, las cuales dependen de las lluvias para la agricultura.
Según el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), hubo una disminución del 5 % en comparación con el año anterior, afectando particularmente a regiones como Chiapas y Oaxaca.
“Estos estados, importantes para cultivos como maíz, calabaza y frijol, han experimentado caídas de cobertura de hasta 36.9 puntos porcentuales”, señaló.
Afectaciones
El descenso, consideró la organización, impacta directamente el sector agrícola, que se ha vuelto cada vez más dependiente de la tecnología para optimizar recursos como agua y fertilizantes y para el control de plagas.
“Herramientas como el GPS y diversas aplicaciones agrícolas se vuelven inaccesibles, limitando la capacidad de los agricultores para adaptarse a los desafíos del cambio climático”, puntualizó.
Ante ello, la disminución de la conectividad no solo refleja un problema tecnológico, sino también la ausencia de políticas públicas adecuadas que promuevan la inversión y el mantenimiento de las redes en zonas agrícolas.












