Seis familias evangélicas del municipio de Huixtán fueron expulsadas la semana pasada “por intolerancia religiosa”, denunciaron.
El grupo evangélico fue expulsado el pasado domingo 24 de mayo con lujo de violencia, fueron sacados de sus casas adultos mayores, mujeres y niños, quienes fueron llevados a la cárcel rural y luego expulsados.
Los hechos se registraron en la ranchería San José Puerto Rico del citado municipio, cuando un grupo de católicos llegó a sus domicilios a sacarlos de manera violenta, “por el único motivo de no profesar la religión católica y negarse a ocupar cargos religiosos”.
“Los líderes católicos están en contra de nosotros porque no quisimos aceptar cargos”, denunciaron.
Dijeron que fueron expulsados por no aceptar cargos religiosos que de acuerdo a sus usos y costumbres de los católicos deben aceptar.
Los evangélicos indicaron que están de acuerdo en aceptar cargos o servicios y trabajo a favor de la comunidad, “pero cargos religiosos no, ya que iría en contra de sus principios cristianos”, explicaron.
El grupo de aproximadamente 20 evangélicos tras su expulsión dejaron casas, animales y cultivos.
Los evangélicos dieron a conocer que actualmente se encuentran en un albergue en el poblado Nuevo San Juan, municipio de Teopisca, lugar donde la mayoría son evangélicos.
Exigieron a las autoridades en sus tres niveles de gobierno su pronta intervención, ya que ante la temporada de lluvias y en plena contingencia de Covid-19, los niños y adultos mayores pueden enfermar.
Por último, representantes del grupo de expulsados dieron a conocer que no tienen comida ni trabajo y que llevan ocho días fuera de sus casas, por lo que es urgente la intervención de las autoridades.












