Extracción de musgo y heno, práctica que no termina

Extracción de musgo y heno, práctica que no termina

El uso de plantas nativas y endémicas es una práctica tradicional desde hace muchos años, en temporada navideña se emplean el musgo y heno para elaborar los nacimientos, pero su extracción de los bosques tiene un impacto ambiental considerable porque tardan más de 15 años en regenerarse.

Lo anterior, lo explicó Iván de la Cruz Chacón, profesor-investigador del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach). Dijo que, estas plantas mantiene un frágil equilibrio ecológico que al extraerse se pierde.

Por eso es que a partir de 1993 y ratificado en 2003, hay una Norma Oficial Mexicana que protege a esta especie para que la extracción sea bajo ciertas condiciones, por ejemplo, no más del 10 % de lo que existe en determinada zona, no en Áreas Naturales Protegidas (ANP).

Zonas de crecimiento

Los musgos crecen sobre el suelo, rocas y árboles, mientras que el heno crece principalmente sobre los árboles. Se reproducen en bosques húmedos, ecosistemas que se encuentran en prácticamente todos los estados del país, principalmente en Chiapas.

Específicamente, el heno crece en bosques húmedos y se encarga de captar la humedad ambiental, lo que beneficia directamente a los árboles. Eso ayuda también a que el agua no se condense. Generalmente al extraerlo también se cortan las ramas de los árboles.

Los musgos crecen en el suelo y en las rocas, reteniendo el agua, ya que crecen a las orillas de los ríos. Sirven como ecosistemas para insectos pequeños y microorganismos, generando materia orgánica que sirve para que otras plantas puedan crecer sobre ellos.

Recomendó a la población que suele utilizar estas plantas a tomar ciertas medidas, principalmente comprar pocas cantidades y reutilizarlo. El musgo se pone en papel periódico y cartón, antes de volverlo a usar se riega. El heno se puede colocar sobre otros árboles y regándolos pueden sobrevivir.