Uno de los principales símbolos de la temporada navideña es la representación del nacimiento del niño Jesús, para lo que se utiliza las figuras de cerámica representativas de cada personaje, pero también plantas como el heno y el musgo, cuya extracción y venta en la mayoría de los casos es ilegal.
El director del Jardín Botánico Dr. Faustino Miranda de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), Óscar Farrera Sarmiento, manifestó que desafortunadamente es una temporada de mucho saqueo de material ecológico, principalmente el musgo, bromelias y orquídeas.
En la capital chiapaneca, cada año es posible ver este tipo de plantas en venta en mercados públicos y otros negocios, aunque no es posible saber si son de extracción legal o no, y sobre todo, si las instancias federales ambientales realizan operativos al respecto.
Por ello, hizo un llamado a la ciudadanía a hacer conciencia de que estas plantas que son saqueadas del medio silvestre, funcionan como esponjas captadoras de agua.
La gran mayoría de ellas provienen de las nubli-selvas o bosques mesofilos de montaña, y son ecosistemas que tienen una enorme función, a parte de la conservación de muchas de otras especies que están en riesgo.
Por ello, si se siguen saqueando el impacto ambiental a mediano y largo plazo será muy grave e irreversible, disminuirá la captación de agua, los manantiales bajaran su cauce, y no habrá agua para el consumo humano ni para los cultivos agrícolas.
Años de recuperación
Mencionó que la recuperación de las especies varía. Algunas pueden hacerlo en un lapso de tres a cinco años, muchas requieren de más tiempo – algunas bromelias florecen a los 15 o 20 años – mientras que otras ya no pueden recuperarse.
El daño a los ecosistemas es grave y no se ha dimensionado. Hay tradiciones en la que se extraen flores y la capacidad de carga del ecosistema natural es ampliamente rebasada. De seguir a ese ritmo se extinguirán las especies.
Pasará como el famoso cerro de la Mazorca, en Zinacantán, que lleva el nombre por la presencia de una especie de bromelia, y hoy día sólo eso le quedó - el nombre -, debido a que se hizo un uso desmedido del recurso y la planta se extinguió en ese lugar.
Aunque no hay una manera de saber a ciencia cierta si el musgo y el heno que se compra es legal, es necesario tener en cuenta que estas plantas son importantes para su ecosistema.
En muchos casos las personas que venden plantas de saqueo forestal saben que están incurriendo en una cuestión ilícita; cuando son cuestionados proporcionan información falsa porque precisamente están infringiendo la ley.
Permisos y supervisión
Para poder comercializar estas especies deben contar con permisos oficiales de instancias federales, como la Comisión Nacional Forestal, que autoriza la extracción forestal de especies ordinarias.
En el caso de las que están consideradas en la Norma Oficial Mexicana 059 de la SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales), por estar en peligro, su extracción debe ser autorizada por esta instancia, mediante una Unidad de Manejo Ambiental.
Retomando el caso del musgo, el especialista dijo que quienes ya lo hayan comprado, se pueden guardar para la siguiente temporada, hidratándolos con un poco de agua tibia para que vuelva a su aspecto natural, no es necesario tirarlos.
Mientras que sobre el heno hay que tomar en cuenta que no es una plaga como se cree, ya que es una planta epífita, es decir, vive sobre los árboles que produce su propio alimento. También es un microecosistema que captura el agua en menor cantidad.
Conabio
De acuerdo a la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) en el mundo se tiene registro de 19 mil 900 especies de musgos, de los cuales mil 480 existen en México.
Refiere que los procedimientos, criterios y especificaciones para realizar el aprovechamiento, transporte y almacenamiento de musgo, heno y doradilla, están establecidos en la NOM-011-SEMARNAT-1996.
Remarca su importancia científica por ser de los primeros organismos vegetales que ocuparon el ambiente terrestre, y el nombre de la clasificación briophyta a la que pertenecen, proviene del griego brión (musgo), y del latín phyton, que significa planta, y forman parte del segundo grupo más relevante de plantas verdes.












