Factor menos

De acuerdo con un estudio, las remesas hacia México difícilmente podrían crecer más del 5.0 por ciento al cierre de 2011, por lo que el número de hogares receptores aumentará ligeramente a 1.39 millones. El aumento sería de 4.7 por ciento, lo que beneficiaría a 5.4 millones de personas según el estimado de hogares receptores. En momentos de turbulencia como los actuales, no obstante, las proyecciones podrían cambiar, sin embargo no dejan de ser buenas noticias.

El Servicio de Estudios Económicos del Grupo BBVA sostiene que estos envíos han comenzado su recuperación, aunque ésta continuará siendo lenta.

Un elemento que afecta el dinamismo en la recuperación son las acciones contra los migrantes en varios estados de la Unión Americana, situación que de acuerdo con el grupo citado, hace prever que al cierre del año las remesas hacia México con dificultad podrán crecer más de 5.0 por ciento.

Entre 2006 y 2010 disminuyó 27 por ciento el número de hogares que reciben remesas en México; como resultado, principalmente, de la crisis económica mundial de 2007 estos recursos hacia al país entre dicho año y 2010 cayeron 18.3 por ciento en dólares.

En consecuencia, el número de hogares receptores disminuyó, de 1.86 millones a 1.36 millones entre 2006 y 2010, siendo los hogares rurales y los ubicados en localidades con alto y muy alto grado de marginación los más afectados.

En 2007 México alcanzó los mayores ingresos por remesas que se han registrado en dólares, ligeramente superiores a 26 mil millones de dólares.

Tras la crisis económica iniciada a finales de ese año en Estados Unidos las remesas mostraron disminuciones en los siguientes dos años, de forma tal que en 2009 apenas superaron los 21 mil millones de dólares, por lo que ahora, quienes estudian el comportamiento de esta dinámica auguran una sensible baja por la grave situación en ese país.

En Chiapas, este factor que interviene en la economía local se ha convertido en los últimos quince años en un equilibrante económico e incluso de paz social. Sitios o regiones enteras del estado han comenzado a modificar usos y costumbres, así como metas de vida entre los jóvenes, que ven en la emigración la solución a sus problemas; es el caso por ejemplo de la Sierra, que no es la misma ya por este fenómeno. Sin embargo, independientemente del escaso aumento, ahora se prevé un nuevo impacto cuyos efectos habrán de verse en breve en muchos de los municipios chiapanecos receptores.