La implementación de la factura electrónica en su versión 3.3 será una de las complicaciones que enfrentarán los empresarios chiapanecos el siguiente año, porque en varios municipios del estado el acceso a internet se complica y esto resulta clave para agilizar el proceso de facturación, consideró David Meza Montes, vicepresidente Fiscal del Colegio de Contadores Chiapanecos.
Agregó que la situación se complica aún más en las zonas rurales y, a pesar de que hay comunidades más alejadas, de cualquier manera tendrán que cumplir con sus obligaciones fiscales para el 2018.
Algunas opciones que tienen los ciudadanos son: pedir asesorías para los contribuyentes o contratar a un contador que realice todo el proceso, desde un lugar donde pueda acceder a internet.
Meza Montes aclaró que, a partir del 1 de enero del siguiente año, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) ya aplicará las sanciones correspondientes, para aquellos empresarios que no cumplan con sus compromisos.
En ese sentido, recordó, uno de los objetivos que tienen las autoridades, es la de fiscalizar algunos datos relacionados con las ventas de contado y a crédito.
De acuerdo con el contador de profesión, el proceso de migración hacia la versión 3.3 no es tan complicado; no obstante, algunos de los errores que comentan los contribuyentes hasta el 31 de julio de 2018 podrán solventarse, culminada esa fecha ya no habrá justificación alguna para no cumplir.












