El obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel respaldó el acuerdo tomado por ejidos y comunidades de Altamirano, para impedir la venta de alcohol en ese lugar.
“El problema del alcoholismo nos preocupa enormemente. Ya se han hecho muchas campañas, algo se ha logrado”, manifestó en rueda prensa.
“Se está haciendo una campaña muy fuerte en Altamirano, en contra de tantas cantinas porque estamos ya cansados del alcoholismo, y de que muchas autoridades se corrompen, les pagan y se abren más cantinas en vez de cerrarlas”, agregó.
“En Altamirano ya hubo un acuerdo de los comisariados ejidales, para que ya no se abran más cantinas sino que incluso se vayan cerrando”, aseveró.
Señaló que los pobladores “quieren cerrar las cantinas pero nosotros los exhortamos a que sea de una forma pacífica, no violenta” para evitar problemas.
Ejidos y comunidades de Altamirano acordaron el 27 de abril pasado, prohibir la venta de bebidas embriagantes en todos los negocios con permiso o clandestinos en la cabecera municipal.
Como diócesis, agregó Arizmendi Esquivel, “tenemos que estar al pendiente de tantos asuntos que se presentan, pero no estamos para interferir en lo que compete a las autoridades, sino para buscar juntos la paz de Chiapas que es lo que más nos importa”.
Expresó que “lo mismo está ocurriendo en Simojovel con el alcoholismo, que es un problema muy grave”, por lo que “la diócesis, la Parroquia y el Consejo Parroquial estamos tratando de que ya no se abran tantas cantinas sino que al contrario, se cierren”.











