Uno de los cinturones de mayor marginación y pobreza en la capital del estado se encuentra en las faldas del Cañón del Sumidero, una zona limítrofe entre la urbanización legal y las invasiones ilegales en reservas protegidas.
Este proceso de ocupación de zonas despobladas ha conllevado a que las autoridades municipales, por omisión de responsabilidades, argumentando ilegalidad de posesión, se desatiendan de la dotación de servicios básicos a los capitalinos de esa zona en particular.
Aunque el origen del problema es la pobreza y la necesidad de los habitantes que invaden una reserva protegida, como el caso del Parque Nacional Cañón del Sumidero.
En una zona cercana, con condiciones similares, para frenar el avance de la mancha urbana la Comisión Nacional de Areas Natural Protegidas (Conanp) construyó un muro en el límite de Chiapa de Corzo, que frenó este avance urbano.
Sin embargo en lo que compete a Tuxtla Gutiérrez, lamentablemente hubo nuevas invasiones en el año 2013, que incluso derribaron el muro construido.
Por ello, se modificó el polígono de este Parque Nacional Cañón del Sumidero y la zona que ya estaba irremediablemente perdida se desincorporó, con la intención de tener, a partir de esa determinación, cero tolerancia a nuevas invasiones.
Las ultimas en llegar y que se sabe serán desalojadas, son las colonias: Manuel Velasco Coello, Leticia Coello, Las Granjas I, II, III, Nueva Esperanza y El Vivero.
En el escenario general, y tras la modificación del polígono, 91 colonias se tendrán que regularizar, muchas de ellas sin contar con escrituras públicas, o en otros casos emitidas por pseudonotarios públicos.
Al respecto, el director del Parque Nacional Cañón del Sumidero, de la Comisión Nacional de Áreas Natural Protegidas (Conanp), el biólogo Adrián Méndez Barrera, señaló que aunque el avance de la mancha urbana data de 1980, paulatinamente se ha “comido” el parque nacional y por eso en el 2007, la afectación sumó dos mil 900 hectáreas.
Finalmente, Méndez Barrera preciso que las 91 colonias que se establecieron irregularmente, serán regularizadas, pero las nuevas siete invasiones serán desalojadas, para continuar con el muro derribado en su momento, por quienes intentaron aprovechar esta situación, y así entonces se podrá tener un nuevo Parque Nacional Cañón del Sumidero para muchos años.












