La activista Claudia Cisneros, fundadora de la organización Huellas Chiapas, lamentó la resolución emitida en uno de los casos de maltrato animal más graves documentados de manera reciente en Tuxtla Gutiérrez.
El ataque contra “Rambo”, un perro que fue arrojado desde un segundo piso. La decisión, que permitió a la persona señalada acceder a un esquema de reparación del daño y ofrecer una disculpa pública fue calificada como insuficiente y alarmante por quienes trabajan en rescate animal.
“Este caso de crueldad tan extrema ha cobrado relevancia nacional, por eso resulta incomprensible e incluso indignante la resolución a la que se llegó”, expresó.
Medidas mínimas
Afirmó que medidas tan mínimas envían un mensaje bastante negativo a una sociedad en donde se practica un altísimo grado de violencia hacia perros y gatos.
La activista subrayó que desde junio de 2025 Chiapas cuenta con una ley que penaliza el maltrato animal, con sanciones que incluyen prisión y multas económicas, pero que no se ha visto una aplicación contundente.
“No hemos visto un solo caso en el que podamos sentirnos ni mínimamente satisfechas con respecto al actuar de las autoridades”, afirmó.
Señaló que, aunque la Fiscalía Ambiental abrió una carpeta de investigación, las rescatistas no tuvieron acceso a su contenido.
Recordó que durante el rescate del animal permanecieron varias horas en el lugar debido a la gravedad de sus lesiones y a la presencia de la propietaria, familiares del agresor y diversas corporaciones policiacas.
Afectaciones a largo plazo
Respecto al estado de salud de “Rambo”, indicó que su supervivencia fue “milagrosa”, aunque no se descarta que pueda enfrentar secuelas a largo plazo.
La activista reiteró que el marco legal actual contempla sanciones penales que van desde seis meses hasta cinco años de prisión, dependiendo del daño ocasionado, además de multas de entre 50 y 1,000 UMAs, inhabilitaciones y clausuras en casos específicos como peleas de perros.
Sin embargo, llamó la atención sobre la brecha entre lo que dice la ley y lo que ocurre en la práctica.
“Mientras esto no suceda, la gente va a seguir haciendo de las suyas”, advirtió.












