Gabriel López Gómez, integrante de la Brigada Rural de Villaflores, falleció el pasado sábado luego de una larga agonía por las lesiones provocadas por un incendio forestal ocurrido en el mes de mayo en el Predio El Jardín, municipo de Villaflores.
López Gómez, de apenas 30 años, casado y con dos hijos, fue participante de una brigada rural para atender un incendio local, donde las autoridades afirman que pudo haber sido causado por pastoreo, sin embargo, se descontroló lo que hizo que elementos de emergencia llegarán a auxiliar.
Por este evento, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) lamentó el fallecimiento de López Gomez y en honor a su labor, su nombre será colocado en un muro en Ciudad Guzmán, Jalisco, lugar que rinde tributo a todos los brigadistas fallecidos en el cumplimento de su deber.
El combatiente se vio inmerso dentro de las llamas lo que le ocasionó quemaduras graves en su cuerpo, por lo que fue hospitalizado, y fue hasta la madrugada del sábado que se dió a conocer sobre su deceso.
La muerte de Gabriel se da en un contexto atípico de incendios, ya que en este 2019 incrementaron de forma significativa al punto de que se declararon 24 municipios de la entidad en estado de emergencia durante la temporada de estiaje.
Las instituciones argumentaron que el incremento se dio por las condiciones climáticas, falta de cumplimiento de la NOM-015-Semanat-Sagarpa y el aumento de fenómenos hechos por el hombre como cacería y quemas intencionales, lo que hizo que en esta semana Chiapas regresará a los primeros puesto con más daños por incendios forestales.
López Gómez al ser un brigadista, ejercía uno de los oficios más peligrosos del mundo, que ha costado la vida de cientos de personas, cabe señalar, el 90 por ciento de los incendios forestales se dan por actividad humana.
Según especialistas en el tema, en los cursos básicos contra el combate de incendios, uno de las principales recomendaciones es la seguridad, ya que ante tal riesgo, resguardar la vida es lo más importante.
Sin embargo, la experiencia o la cantidad de incendios combatidos no son suficientes para afrontar estos fenómenos que cada vez se vuelven más difíciles por efectos con el cambio climático.











