La indígena tzotzil, María Sántiz Gutiérrez, quien sobreviviera junto a su esposo Mariano Gómez (ya difunto) en la masacre de Acteal, ocurrida el 22 de diciembre de 1997, falleció el pasado 15 de este mes, informó la Organización Sociedad Civil Las Abejas.
“A pesar de que no sabía leer ni escribir, nuestra hermana María Sántiz siempre estuvo firme con la decisión de los sobrevivientes de la masacre de Acteal de no aceptar la solución amistosa, sino de encontrar una justicia verdadera y digna”, agregó la agrupación.
Sin embargo, dijo que en alguna ocasión ella misma denunció ante la Mesa Directiva de Las Abejas que “la trataron de engañar los integrantes del grupo de sobrevivientes que aceptaron la solución amistosa del gobierno morenista.
Con lágrimas, ella pidió a Las Abejas estar en la lista de los sobrevivientes que solicitan a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitir ya el informe de fondo sobre el “Caso Acteal”.
“Así como nunca olvidaremos a nuestros 45 hermanas y hermanos y más los cuatro bebés no nacidos, masacrados por un grupo paramilitar priista de Chenalhó, tampoco olvidaremos a nuestra hermana María Sántiz. Los que seguimos aquí en la tierra, trabajaremos en la construcción de la otra justicia, aunque sea una tarea difícil y de largo plazo, existen muchas esperanzas de que un día ese sueño dará frutos”, expresó la agrupación.
Afirmó que “a ocho mil 491 días de la masacre, queremos decirle al gobierno en turno que no nos cansaremos de denunciar la impunidad y la muerte que les permite a los poderosos, el crimen organizado y los partidos políticos sembrar el caos, el terror y la muerte en nuestros pueblos y comunidades”.
Abundó: “Respecto al caos y el terror aquí en los Altos de Chiapas, se han empezado a recrudecer por las precampañas electorales de los partidos políticos; aunque no nos interesa su circo político, nuestra misión como defensores de los derechos humanos y de la vida, es denunciar que han arrancado sus eventos políticos con violencia y muerte en donde se ven afectadas la seguridad y la vida de personas ajenas, en específico de los miembros de Las Abejas de Acteal, porque tienen que caminar para ir a su milpa, al cafetal, o viajar en la carretera”.
La agrupación dijo que sus integrantes están “muy preocupados por esta violencia, ya que el gobierno en turno, como lo hicieron sus antecesores, ha permitido la permanencia de armas de uso exclusivo del Ejército Mexicano y las acciones criminales de grupos de corte paramilitar y grupos pertenecientes al crimen organizado, a pesar de las denuncias que hemos hecho junto con otros defensores de derechos humanos”.











