La insuficiencia de lluvias durante las primeras semanas de la temporada ha encendido las alarmas entre productores y ganaderos de Chiapas, quienes temen que la baja en la cosecha de granos básicos, especialmente maíz y frijol, derive en un incremento considerable en los precios de alimentos esenciales para los consumidores, como la tortilla y las harinas.
En entrevista, la presidenta de la asociación civil Tierra y Mujeres (TIMU), Roxana López, reconoció que el ciclo agrícola de este año está siendo particularmente difícil. Los problemas comenzaron desde mayo, cuando los campesinos iniciaron la siembra y, días después, las precipitaciones disminuyeron drásticamente durante largos periodos.
Afectaciones
“Este año está siendo difícil en cuanto a la agricultura. La milpa ha resentido la falta de lluvia y nuestros frutales también presentan afectaciones”, declaró la dirigente, quien subrayó que esta situación compromete la viabilidad de las cosechas en varias regiones del estado.
El panorama no es menos alentador para el sector pecuario. López explicó que la escasez de agua en plena temporada de lluvias también frena la preparación de los ganaderos para la época de estiaje, ya que es justamente en estos meses cuando se siembran pastos, se elaboran ensilados y se almacena el alimento que sostendrá al hato durante la temporada seca.
A esta problemática se suma la cercanía de la canícula, el periodo más caluroso del año, que tradicionalmente reduce aún más los niveles de ríos y arroyos. Sin embargo, la activista confió en que este año se presente una “canícula de agua”, un fenómeno atípico que en temporadas recientes ha traído precipitaciones en pleno calor, lo que podría aliviar parcialmente a la crisis hídrica.












