La falta de reservas territoriales para el desarrollo de vivienda, en los municipios más grandes del estado ha generado asentamientos irregulares y construcciones en terrenos sin servicios, lo que cuesta al gobierno 80 por ciento más que dotar de infraestructura urbana superficies específicas.
Así lo manifestó el presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda (Canadevi), Jorge Burguete Torrestiana.
Dijo que los municipios con tendencia a un alto crecimiento como Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, San Cristóbal de Las Casas, Comitán y Palenque no tienen una plan estratégico para la designación de estos espacios donde se supone debería crecer la mancha urbana de manera ordenada.
La mayoría de las ciudades del estado han crecido de manera irregular desde hace varias décadas, como es el caso de la capital, lo que ha llevado a los gobiernos a tener que actuar de manera reactiva con un sistema urbano pésimo.
El empresario refirió que estados del centro y norte del país se han preparado con reservas territoriales con una proyección a 50 años, permitiendo con esto un crecimiento urbano ordenado.
“Si esta estrategia se replicara en la entidad, el 70 por ciento de las casas que se construyan, de interés social, no superarían los 400 mil pesos de valor, ya que ayudaría a terminar con la especulación de los precios de los terrenos”, comentó.
Detalló que al comprar una reserva territorial el gobierno puede llevar fácilmente toda la infraestructura urbana, disponer espacios para escuelas, parques y otros servicios; al ser propiedad del Estado no habría especulación sobre el costo de los terrenos, que es lo que hace que los costos se incrementen.
Burguete Torrestiana indicó que los datos sobre reservas territoriales muestran que el desarrollo habitacional está enfocando hacia las periferias de las ciudades y en localidades cercanas a ellas, lo cual muestra un patrón de poblamiento extensivo.
Coneval
De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Chiapas reporta 5.4 por ciento de reserva territorial para el desarrollo de viviendas, “eso es en el dicho, porque que la realidad refleja una situación muy diferente”.
Refirió que cuando se anuncia la construcción de una carretera o un libramiento, los precios de los terrenos se disparan de forma descontrolada hasta un 200 por ciento, por ejemplo si antes un lote en ese espacio, de 10 por 20 metros costaba 50 mil pesos, incrementa de 100 a 150 mil pesos.
“Esto complica el trabajo en el futuro para los gobiernos si la zona comienza a urbanizarse de forma desordenada, porque tienen que llevar los servicios básicos para todos los habitantes”, concluyó.












