Se estima que en México, a consecuencia de la pandemia, la cobertura de vacunación de los menores de un año durante el primer semestre del 2020 disminuyó 21 por ciento, comparada con la del primer semestre del 2019, dejando a cuatro de cada diez niños menores de un año con un esquema de vacunación incompleto.
Organismos internacionales en salud señalan que cualquier interrupción en los servicios de vacunación, independientemente de la causa, dará como resultado una acumulación de niños susceptibles y una mayor probabilidad de brotes por enfermedades inmunoprevenibles.
De continuar esto, el implementar el regreso a clases presenciales en estados del país donde se establezca el Semáforo Epidemiológico verde, como Chiapas, por el contacto entre los niños se corre el riesgo de presentarse brotes de enfermedades prevenibles por vacunas que hoy día están controladas en el país.
Lo anterior lo manifestó el pediatra Salvador Pineda, gerente médico de vacunas en Sanofi Pasteur, en la conferencia virtual: Vacunación en tiempos de covid-19, recuperación de esquemas en Chiapas.
Mencionó que ante la necesidad de permanecer en casa y el temor de los padres de familia de asistir a centros de salud y hospitales a causa de la pandemia, las tasas de vacunación a nivel mundial han bajado drásticamente y esto podría significar el resurgimiento de otras enfermedades infecciosas.
Indicó que Chiapas ha destacado por los índices de cobertura de vacunación, si bien a mediados del año pasado bajaron, específicamente junio, julio y agosto, el sector Salud se ha aplicado y ha recuperado coberturas mejorando los números.
Hizo un llamado a los padres y madres a que sus hijos deben tener todas las vacunas completas, según la edad que tengan, porque protegen de enfermedades graves y desafortunadamente, los bajos niveles de inmunización aumentan el riesgo de brotes.
A nivel nacional el desabasto de vacunas se concentra en una, la BCG, que se aplica en el nacimiento y que sirve para ciertos tipos de tuberculosis. En el resto, como la hexavalente, neumococo y rotavirus, se están suministrado en tiempo y forma.
Explicó que para que exista una verdadera protección entre la población contra las enfermedades, es necesario que existan determinados porcentajes de vacunación.
Por ejemplo, en el sarampión y tos ferina deben vacunarse entre el 92 y 95 por ciento, contra las paperas entre el 90 y 92 por ciento, la rubéola del 85 al 87, la difteria del 80 al 85, al igual que la poliomielitis.
Refirió que la desconfianza que ha surgido en algunos municipios, como en Chiapas, contra la vacuna para el coronavirus, podría generar también rechazo del resto de las vacunas, pensando que afectan la salud e incluso que el gobierno busca contagiar de covid a la población.
No obstante, enfatizó que en una proyección a cinco años, los niños que no se vacunen van a tener más riesgo de contraer enfermedades, que no son menos graves que el coronavirus.
De acuerdo con la Dirección General de Información en Salud, la caída acumulada a octubre para la vacuna hexavalente se estimó entre 10 y 30 por ciento, con respecto al histórico de dosis aplicadas.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han emitido llamados a la acción urgente para evitar grandes epidemias a medida que la covid-19, si siguen interrumpiendo los servicios de inmunización en todo el mundo.












