Habitantes del centro de Tuxtla Gutiérrez reportaron la falta de información sobre el cambio obligatorio de medidores tradicionales por dispositivos inteligentes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), un proceso que avanza en todo el país como parte de la modernización de la red eléctrica.
Mientras algunos usuarios se esfuerzan por mantener en regla sus medidores y el pago de su consumo eléctrico, otros optan por ocultarlos o incluso eludir su instalación.
Explicación oficial
Desde hace varios meses, cuadrillas de la CFE realizan la instalación de medidores de infraestructura avanzada (AMI), equipos que registran con mayor precisión el consumo, permiten lecturas remotas y reducen errores en la facturación, según la información oficial.
Sin embargo, para muchos habitantes, el proceso ha ocurrido sin suficiente comunicación.
“No han dicho nada. Lo mismo pasó cuando vinieron a hacer el cambio de cables: solo avisaron que iban a cortar el servicio por un tiempo mientras instalaban. No informaron nada ni entregaron papeles o documentos que nos explicaran estos medidores”, reclamó Alan González, vecino del centro de la ciudad.
Cambio obligatorio
Aunque algunos usuarios expresaron inconformidad, el reemplazo de los medidores no es opcional.
La Ley de la Industria Eléctrica y los lineamientos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) facultan a la CFE a sustituir los equipos sin necesidad de solicitar autorización explícita, siempre y cuando existan razones técnicas o de seguridad.
Entre estas se encuentran fallas en los dispositivos, daños físicos, riesgos operativos, manipulación, alteraciones o la necesidad de actualizarlos a normativas vigentes.
No obstante, con las disposiciones actuales también es posible realizar el cambio aún si el medidor se encuentra en buen estado, al formar parte del programa nacional de modernización de la red eléctrica.
En zonas como el centro de la capital, donde el proceso avanza sin explicaciones claras, usuarios pidieron a la CFE mejorar la comunicación para evitar desconfianza y confusiones.
Algunos señalaron que desconocen cómo funcionarán los nuevos dispositivos, si implicarán costos adicionales o cómo se reflejarán los consumos en la facturación.












