En la mayoría de los países del mundo las personas trans no pueden ver su identidad de género reconocida en sus documentos oficiales como pasaporte, licencia o identificación; en los pocos lugares donde se reconocen las condiciones, suelen ser terribles.
Sin documentos de identidad adecuados, las personas trans quedan excluidas de muchas actividades cotidianas, desde abrir una cuenta bancaria, solicitar empleo, alquilar una vivienda o hasta viajar a otro país.
Lo anterior fue señalado por la activista trans Marycarmen Pereyra Vázquez, en el encuentro “TRANSformando Realidades”, en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, conmemorado cada 10 de diciembre, contando con la participación de especialistas e investigadores de diversas instituciones y organismos.
Indicó que muchas personas trans han sufrido hostilidad, discriminación y violencia simplemente por ser quienes son, enfatizando que corren mucho mayor riesgo de sufrir acoso y agresiones, e incluso de ser asesinadas.
Afrenta discursiva
Cuando los medios de comunicación y líderes comunitarios políticos tratan el tema con tono incendiario el entorno se vuelve aún más hostil, lo que muchas veces llega a codificarse en leyes que les prohiben ejercer sus derechos básicos o negárselos.
Sobre el evento, este se realizó para visibilizar a las personas travestis, transexuales y transgénero en el estado de Chiapas, con el fin de mostrar los logros que, a pesar de los retos que implica ser una persona trans ante las múltiples violencias por las que atraviesan, han conseguido al ocupar espacios importantes en la sociedad, justo como cualquier otra persona.
La idea fue crear un espacio de reflexión, debate y diálogo sobre los procesos sociales que las personas trans enfrentan; estuvo organizado por la Red por los Mismos Derechos y con los Mismos Nombres, con el apoyo del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (Itaipch), así como el acompañamiento de la Unicach.
Celeste Coello Molina, directora de Derechos Humanos y Género de la Unicach, comentó que estos espacios promueven el respeto a los derechos humanos de las personas de la población LGBTQ+, que a lo largo de la historia han sido grupos vulnerados y discriminados.












