Faltan políticas para la educación migrante

En diversas regiones de Chiapas existen escuelas multigrado que atienden a niñas, niños y adolescentes (NNA) en contexto de movilidad, sin embargo, hacen falta programas, presupuesto y capacitación para atender a los menores, explicaron las investigadoras Rosana Santiago García y Ana Esther Escalante Ferrer.

Quienes presentaron durante la Jornada posdoctoral “Fronteras en movimiento”, organizada por el Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur (Cimsur), la investigación “Atención educativa a niños migrantes en la frontera sur del país. El caso de Chiapas”.

Escalante Ferrer destaca que dentro de las políticas migratorias que se implementan en el país, el tema de la atención educativa es una de las de menos prioridad, pues están sobrepuestas las de salud e integridad.

Sin embargo, hay cambios en las dinámicas migratorias y actualmente “la migración familiar es un hecho”, pero hacen falta “datos fidedignos y programas de atención educativa”.

Mediante entrevistas, las investigadoras recopilaron la situación que afrontan directamente profesores y profesoras que atienden a población migrante en diversas regiones de la frontera con Guatemala.

“Estos profesores se han desarrollado y han trabajado con niños en situación de migración irregular”, relata, al tiempo de subrayar que los problemas más recurrentes son los procesos administrativos, donde hace falta una directriz formal, ya que “no se les inscribe por el problema que genera el profesorado dar de alta un niño que posiblemente tengan que darlo de baja al poco tiempo”.

Esto genera que los menores “no tengan la certificación de estudios o se les complique los trámites”. También hay problema con los materiales didácticos, pues si bien “se supone que hay programas para atender a la población migrante, muchas veces los materiales no llegan”.

“No hay condiciones para atenderlos y tampoco la interculturalidad en el ejercicio docente, ni apoyos específicos para quienes deciden atender a estos niños en situación de migración”, declaró.

Propuestas

Ante este panorama, las investigadoras proponen que exista capacitación intercultural y un mayor uso de tecnologías en las zonas escolares fronterizas para evitar los problemas administrativos.

“Ahora que estamos en la virtualidad se podría, a través de una huella digital, que los menores puedan llevar su historia escolar por el internet y continuar su viaje a Tabasco o Veracruz o donde tuvieran que transitar”, dijo.

Y acotó que “es necesaria la planeación especial para estos NNA, porque son personas que vienen de situaciones particulares y algunos reconocen las situaciones de violencia o crisis de su país de origen y se requiere de otro tipo de intervención pedagógica y social”.

Con respecto a los materiales didácticos, proponen un material especial para personas en situación de migración y que pueda ser trabajado en cualquier parte de la República.