En el Día Mundial de la Vida Silvestre, el biólogo Manuel Lemus Kourchenko afirmó que están en peligro de extinción diversas especies de animales en los Altos de Chiapas, por lo que hace falta una política de conservación que ayude a preservar la vida silvestre.
Mencionó en entrevista con la prensa que la transformación del hábitat natural de los humedales y bosques de pino-encino de la región Altos, ha puesto en riesgo a diversas especies de animales.
El también director del Instituto para el Desarrollo Humano, Espacios y Conectividad (IDHEC) —empresa que se dedica al monitoreo de la vida silvestre en el estado de Chiapas— explicó que hay diversas especies que se encuentran en extinción, y citó el caso del pez endémico popoyote (Profundulus hildebrandi), que ha disminuido su hábitat en los humedales y ha tenido graves problemas para su reproducción, por lo que “se encuentra en serio peligro de extinción”.
Puso de ejemplo a las salamandras (anfibios), ya que viven por lo general dentro de las bromelias y plantas que colectan agua, mismas que son utilizadas para las fiestas religiosas; actividad que afecta a las salamandras del género “Goltogrosa”, al desaparecer su hábitat.
“Son anfibios que han ido desapareciendo debido al cambio climático, además de que su piel es muy susceptible a la radiación solar, aunado a que se han secado los humedales, por lo que las ranas y sapos, que antes eran abundantes, cada vez son más escasos”, precisó.
En el grupo de los reptiles, el dragoncito “labios rojos” es una especie parecida a una lagartija del género Abronia; la gente lo considera venenoso y por eso lo matan.
El trogón mexicano (pariente muy cercano al quetzal) ha reducido su hábitat de bosque pino-encino, por lo que se encuentra en riesgo; lo mismo ocurre con algunas especies de colibríes.
“Mamíferos como los tigrillos cada vez tienen menos espacio para desarrollarse, ya que necesitan de grandes áreas para su desplazamiento”, lo que limita su desarrollo.











