Budy Umpalumpa, Bubu Umpalumpa y Lunita son una familia de payasos que ha tenido que sortear los efectos de la pandemia en el plano económico, tras sufrir el paro de actividades de este y muchos otros sectores, cuentan a Cuarto Poder cómo le han hecho para salir adelante.
Caracterizados llegaron hasta la explanada del Parque Central de Tuxtla Gutiérrez para entregar al Ayuntamiento un oficio y ser acreedores por cuarta ocasión de una despensa que le está ayudando a mitigar las secuelas económicas que está dejando la crisis sanitaria.
En una de las pocas bancas que existen y bajo la sombra de un árbol, contaron que prácticamente no tienen trabajo pero que están subsistiendo con los apoyos y el poco trabajo que están realizando de manera virtual.
“Somos unos payasos muy alegres que nos gusta divertir a la gente, ya que la risa es una medicina, pero pues a raíz de la pandemia ya no hemos podido hacerlo al no poder trabajar en los lugares que acostumbramos, tales como parques y fiestas de cumpleaños”, expresó Budy, quien tiene 26 años.
En tanto, Bubu comentó que también daban shows en el Parque de la Marimba pero al encontrarse cerrado les impide tal cometido, por lo que tuvieron que adaptarse a estos tiempos de coronavirus y presentar sus números de forma virtual, en donde los costos son menores a diferencia de los presenciales.
Historia
La historia de José Guadalupe (Budy) y Estrella del Carmen (Bubu) comienza cuando se conocen en este medio, en una agencia.
Él lleva 14 años de trayectoria y Bubu cinco, quien relató que estuvo en un ministerio infantil de una iglesia cristiana, desde ahí formaron un gran equipo y más ahora que han integrado a la pequeña Lunita de tres años a sus espectáculos.
Cabe destacar que Budy Umpalumpa y Bubu Umpalumpa han ido a representar a Chiapas en otros estados, llegan a congresos y sus números se basan en magia, malabares, concursos, juegos y dinámicas pintacaritas y sus clásicas bromas y chistes.
Budy y Bubu son el reflejo de por lo menos 300 payasos que se quedaron sin trabajo en la capital; sin embargo, han corrido con algo de suerte al tener acceso a una despensa mensual, ya que ellos pagaban un permiso ante al Gobierno Municipal, por lo que han sido apoyados.
También por haber sido beneficiados con las tandas Bienestar que es una ayuda del orden federal.
Propuesta
Sin embargo, están a la expectativa, ya que no les dicen para cuándo pueden comenzar sus shows. “Nos dicen que hasta el año que viene”, no obstante, existe la propuesta por parte de este sector para que las autoridades pudieran reactivar las actividades con eventos que cumplan con todo el protocolo sanitario y con un número restringido para seguir dibujando sonrisas.
Independientemente de que están siendo apoyados, los gastos al tener una hija son cada vez mayores para los jóvenes de 26 y 22 años, quienes además pretenden acabar la carrera de Enfermería y Mecánica para poder ofrecer un mejor futuro a Lunita.












