Familia Grajales Ruiz, una promesa al Corpus Christi

Familia Grajales Ruiz, una promesa al Corpus Christi

El Corpus Christi es una de las tradiciones legendarias que tiene la entidad y que es representativa de Suchiapa, permite reunir a miles de personas que danzan a través de trajes que simbolizan a los tigres, al venado (Calalá), pero también a los Gigantillos, Chamulas y el Quetzalcoatl. Esta celebración milenaria que se hace para honrar al Santísimo Sacramento está cargada de fe y devoción.

Un ejemplo de lo anterior es la familia Grajales Ruiz: sus integrantes participan en las actividades desde hace 45 años, sin embargo, en los últimos meses la devoción aumentó para cumplir una promesa.

Don Mario Grajales Ruiz relató que su esposa Blanca Gómez Nucamendi hace tres años sufrió un infarto cerebral y los médicos le daban pocas posibilidades de vivir, fue internada en un hospital y su estado de salud por varias horas se reportó como grave.

Después de esta lamentable situación, como familia hicieron una promesa con el Santísimo Sacramento para que intercediera por doña Blanca, pues los especialistas ya no daban más esperanza de vida, “ni siquiera me contestaron, quería decir que no había posibilidad, nada más Dios”.

Por lo anterior, relató, junto a sus hijos optaron por pedirle al “Señor, venimos; y cuál fue la novedad: cuando regresamos al otro día en la noche -al hospital- ya no estaba entubada, se estaba sosteniendo por sí sola”.

Después de 48 horas su esposa fue dada de alta y desde ese momento se hizo la promesa de recibir al Santísimo en su hogar. El compromiso que hicieron fue de tres años (aunque el año pasado no hubo celebración por la pandemia) para recibir al Corpus Christi. En su vivienda se hacen rezos y la población que acompaña la procesión danza en ese lugar.

El Santísimo queda en su vivienda entre una hora y 90 minutos; posteriormente, junto con las ofrendas, el Santísimo Sacramento es regresado a la cofradía. Este domingo después de las 20:00 horas culminan todas las actividades en Suchiapa.

En la tradición, de origen prehispánico, también participan las conocidas Reinitas, las cuales comparten con alegría una serie de ofrendas al Santísimo Sacramento.

Aunque el infarto cerebral que sufrió doña Blanca le generó afectaciones en su cuerpo, don Mario explicó que la mejoría ha sido notoria, pues ya reconoce a sus cercanos, come por sí sola, identifica el contenido que se transmite en televisión; todavía presenta dificultades en el habla.

Finalmente, la familia Grajales Ruiz, después de la recuperación de un familiar, ha incrementado su devoción en el Santísimo y, más allá de la promesa que salvaron, los integrantes de su hogar participan en las danzas del Corpus Christi en cada año.