Familiares de Alfredo Jiménez Hernández, de 22 años de edad, y de Chano López Pérez, de 32 años, trabajadores que sufrieron una caída cuando pintaban la catedral de San Cristóbal de Las Casas, demandaron la intervención de la autoridad correspondiente para que ambos reciban atención.
Los dos obreros resultaron gravemente lesionados al caer de un andamio de una altura de 15 metros el pasado 21 de enero, cuando realizaban labores de pintura en el edificio de la catedral de San Cristóbal, como parte de los preparativos ante la llegada del papa Francisco a esta ciudad.
Los familiares informaron que se encuentran mal de salud en el Hospital de Las Culturas y que necesitan medicamentos, así como mejor atención.
“Es una situación difícil por la que están pasando, ya que no cuentan con seguro de vida y mucho menos un patrón que responda por este accidente laboral. No contaban con las medidas de seguridad que marca la ley”, aseguró uno de los familiares.
Los manifestantes exigieron indemnización conforme a la ley, ya que su estado de salud es delicado y nadie se ha hecho responsable de su atención.
Indicaron que el estado de salud de los jóvenes es grave, que el único que se ha acercado a ellos es el obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel.
Precisaron que Alfredo poco a poco ha ido mejorando, ya habla y reconoce a sus familiares.
En el caso de Chano, su estado es crítico ya que no ha despertado. A parte de que es padre y madre en su casa, ya que hace más de dos años su esposa falleció dejando huérfanos a dos niños, uno de tres años y otro de seis.
Los familiares hicieron un llamado a la población para que los ayuden económicamente. “Nosotros estamos en el Hospital de las Culturas para cualquier donación. Esperamos que las personas se toquen el corazón y nos ayuden”.












