Hoy se cumplen 52 días de la muerte de Arsenio Pérez Alfaro, un caso que hasta el momento no ha sido esclarecido por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), aún cuando la hija del occiso, Mónica Liliana Pérez Burgoa, ha presentado datos que bien pudieran ayudar en la investigación de este delito.
Pérez Burgoa acudió a las oficinas de esta casa editorial con el objetivo de denunciar a las autoridades correspondientes a que encuentren al o los asesinos de su padre, quien falleció la madrugada del domingo 21 de agosto en el Libramiento Sur de esta ciudad, a la altura del restaurante Los delfines.
La afectada indicó que la necropsia realizada por el Servicio Médico Forense (Semefo) dictaminó que su padre murió a consecuencia de un atropellamiento por parte de un auto “fantasma”, el cual le perforó los pulmones y el corazón, así también el dictamen precisó que el fallecido no presentaba ninguna gota de alcohol.
“En el edificio de investigación de la PGJE, en el segundo piso, la licenciada Mónica Mendez esta llevando el caso de mi padre, pero hasta el momento solo me dice que la investigación no ha avanzado por falta de tiempo y que si yo quiero las grabaciones las vaya a pedir yo misma, como si me las fueran a dar a mi”, declaró Burgoa, un tanto enojada y sarcástica al mismo tiempo.











