Derivado del azote de la roya naranja, casi el 70 por ciento de las familias de Playa Azul, del municipio La independencia, ha emigrado, reveló Alberto Gómez, productor de café perteneciente a la Unión de Ejidos de la Selva.
Informó que desde el 2013, año en que todos los productores del café fueron afectados por el hongo, la economía de las familias colapsó.
Comentó que en su casa vivían 13 personas, pero con el problema de la roya tres de sus hijos se fueron a Playas del Carmen para trabajar como meseros.
El caficultor lamentó que sus hijos tuvieran que irse para salir adelante, ya que anteriormente el café lo era todo para las 137 familias que viven en Playa Azul.
Para algunas comunidades de La Independencia, el café representa una fuente de empleo importante, pues de la venta del producto se abastecían de todos los insumos indispensables para vivir durante todo un año, pero con la llegada de la roya “nos quedamos con los brazos cruzados”.
El hombre de vasta experiencia refirió que “en 1967 los habitantes de La Independencia, tenían otra forma de pensar y no se salía a trabajar fuera de nuestras comunidades. En Playa Azul, se vivía de la venta del tabaco y el plátano, no había café.
”Cuando nuestros padres comenzaron a sembrar café, se vendía por arrobas y quintales, no por kilos, incluso para salir a vender se tenía que sacar en caballos o mulas, y las familias permanecían unidas”.
Recordó que la falta de mercados y “coyotes”, ayudaba para que sus productos se vendieran muy bien en ciudades como Comitán y si se aventuraban lograban llegar a San Cristóbal de Las Casas y luego regresar a sus comunidades.
Sin embargo, eso terminó, pues en la actualidad lo primero que hacen los jóvenes es emigrar al norte o al sureste del país, dejar su familia al parecer es la nueva costumbre de las nuevas generaciones.












