Tras quedarse de la noche a la mañana sin una vivienda habitable, luego de los daños provocados por el terremoto del 7 septiembre 2017, familias de la comunidad de Villahermosa, en el municipio de Villaflores, externaron su alegría tras recibir una casa nueva a través del Proyecto Integral de Recuperación (PIR), impulsado por Cemex.
De las 77 viviendas a entregar a través del PIR, 55 están terminadas y de esas ya hay 30 habitadas, en tanto que otras 22 están en proceso de ser terminadas al faltarles algunos acabados.
Para la construcción de estas viviendas se puso en marcha un esquema de autoconstrucción asistido, lo que significa que los mismos habitantes aportaron mano de obra para la construcción de esas casas.
Luis Octavio Gómez Mandujano, uno de los beneficiarios, destacó lo que representa contar con una vivienda adecuada para él y su familia.
"Nos sentimos felices porque nunca nos imaginamos tener una casa así a comparación de la que teníamos que era más sencilla. Ahora se podría decir que es más decente... Ahorita ya no se ensucia tanto como antes, mi hija ya no come tierra porque ya es un material más liso, ya es cemento”, explicó.
Agregó que una construcción sólida brinda una mayor seguridad para su familia. Que se sienten mejor que cuando tenían su otra casa, la cual tenía muchas precariedades.
“La que teníamos ya estaba cuarteada. La que tenemos ahora ya está al 100. Ya nos sentimos más seguros”, precisó.
En tanto, Francisco Gómez Girón también mostró su alegría al recibir su casa nueva ya que esta vivienda le permite tener una mejor vida para su familia.
"Me siento contento por lo que me han ayudado, por las necesidades que he tenido desde hace un año que había perdido toda mi casa. Ahora estoy contento porque ya la tengo. No fue una mentira, sino que fue realmente como lo había prometido la empresa. Estoy contento con mi familia”. Aseguró.
Indicó que al igual que él, su familia se siente más segura y con una nueva actitud para ver la vida y eso ha sido gracias al apoyo dado por Cemex a través del Programa Integral de Recuperación (PIR) que se enfoca en la reconstrucción de comunidades resilientes.
“Lo que me han dicho (su familia) es que también están contentos. Tenían preocupaciones porque pasaba el viento por la lámina, viene el tiempo de agua y se preocupaban por el derrumbe, el adobe agarra humedad. Ahora ya no es adobe, es cemento y ya no es tan fácil que agarre humedad entonces están completamente seguros y por eso se sienten muy contentos”, añadió.
Francisco recordó que donde vivía había culebras y dengue por el calor, y que el frío les provocaba enfermedades.
“Ahora ni hay calor ni frío por lo que estoy tranquilo. Eso es lo que estoy viviendo ahorita con el cambio de vida que ya no hay mucho peligro”, puntualizó.












