Integrantes de siete familias del poblado Shulvó, de Zinacantán, pidieron a las autoridades la reparación de los daños en sus pertenencias de que fueron objeto por pasadas autoridades municipales.
Juan Pérez Pérez denunció que “yo y mi familia y otras más, fuimos víctimas de las autoridades municipales de Shulvó, en el año 2015, por oponerme a los abusos del gobierno priísta municipal”.
Tras una manifestación realizada en la Plaza Catedral de San Cristóbal, la víctima denunció a la prensa que el 9 de diciembre del 2015 fue agredido brutalmente junto con su familia y otras personas por oponerse a pagar caprichos de autoridades municipales.
“Nos pedían cooperación para fiestas de funcionarios, cosa que nosotros no estábamos de acuerdo, porque ningún beneficio traía a la comunidad.
“Lo anterior a pesar de que estábamos al corriente con los pagos al servicio de la comunidad; las autoridades de aquella fecha levantaron a la gente del poblado para que los golpearan y quemaron nuestras propiedades”, agregó.
Los manifestantes mencionaron que a la fecha nadie ha respondido para hacer justicia, ya que lo ocurrido pasó desapercibido tanto para las autoridades municipales como estatales.
Desatención
Dieron a conocer que el actual presidente municipal, Manuel Martínez Jiménez, protege a los delincuentes porque son de su partido; “lo hemos buscado para que nos atienda y dé solución a nuestra demanda, pero se esconde”, afirmaron.
La denuncia se registró ante la Fiscalía Indígena con el número 967/2015, y se integró el peritaje, pero a la fecha no ha habido solución por parte de las Autoridades de Justicia del estado.
Finalmente, advirtieron que próximamente realizarán movilizaciones a manera de presión para que el problema de las siete familias se resuelva satisfactoriamente.












