“El 7 % de los fármacos que se consumen en México son irregulares y de ese monto el uno por ciento corresponde al estado de Chiapas; estos fármacos tienen malas prácticas de fabricación, son de origen ilegal o están caducos, provocando además de afectaciones a la salud humana, pérdidas al sector por encima de los 100 mdd anuales”, acotó Guillermo Díaz Herrera, maestro en Ciencias en Economía de la Salud.
En días recientes, personal de esta casa editorial destacó la forma clandestina en que operan locales de periódicos y revistas de la capital, en el tráfico de sildenafil mejor conocido como viagra o “pastilla azul”.
En este tenor, la Secretaría de Salud, a través de la Comisión Federal para la Protección contra riesgos sanitarios (Cofepris), alertó a la población de 55 productos que se publicitan y comercializan ilegalmente.
En Tuxtla Gutiérrez, hombres de entre cincuenta y cuarenta años de edad son compradores recurrentes de viagra, sin embargo, la población joven es la que más adquiere este producto, relató uno de los vendedores de esta sustancia.
Debido a lo anterior, Díaz Herrera indicó que el sildenafil (viagra) es un fármaco que se usa para tratar la disfunción eréctil en los hombres, la sustancia aumenta el flujo sanguíneo hacia el pene durante la estimulación sexual.
“Cabe destacar que el viagra no cura la disfunción ni aumenta el líbido sexual, mucho menos debe ser consumida por menores de edad, el sildenafil puede provocar efectos secundarios, como dolor de cabeza, diarrea, sangrado nasal, dificultad para dormir y entumecimiento de brazos, pies o piernas”, informó Díaz Herrera.
Ante los daños más severos que la “pastilla azul” puede provocar a sus consumidores se encuentra la pérdida repentina de la visión, la disminución de audición y zumbidos recurrentes en los oídos, dolor en el pecho, ardor al orinar y una erección dolorosa que puede durar más de cuatro horas, así lo manifestó el experto en economía de la salud.
Finalmente, en el consumo de este producto deben tomarse ciertas precauciones: tomarlo cuando sea necesario, hacerlo de cuatro horas a treinta minutos antes de la actividad sexual, y de preferencia solo ingerir una pastilla al día, se exhorta a que la ciudadanía tenga especial cuidado en la adquisición de fármacos, ya que des estos depende su vida, concluyó.











