Las celebraciones del 14 de febrero no sólo traen intercambios de regalos para festejar el “amor y la amistad”, se trata del mes perfecto para los delincuentes que cometen fraudes y extorsiones entre los usuarios, alertó Carlos Méndez, Auditor Certificado en Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.
Entrevistado sobre el tema, refirió que estos delitos han crecido en dos términos; el primero, relacionado con la frecuencia; el segundo, con la sofisticación, es decir, ahora los grupos delictivos utilizan las redes sociales y terminales de cobro de tarjetas de crédito y débito para hacer las operaciones.
Méndez describió la forma de operar: se crea un perfil falso de cualquier red social para enviar una solicitud de amistad; posteriormente, se mandan mensajes privados para crear vínculos de confianza, se cruzan números telefónicos y ahí comienza la extorsión.
Otro aspecto a considerar, mencionó, es que se mandan obsequios al trabajo y a las viviendas; lo único que tiene que hacer el usuario para quedarte con el regalo, es pagar el envío con cualquier tarjeta, ahí se comete el delito, porque se extraen los datos personales; en pocas palabras, se clona el plástico.
“Febrero no sólo es el mes del amor, sino que también del fraude, ya que la delincuencia aprovecha la efervescencia de la fecha por la compra de regalos”, puntualizó.
De acuerdo con el especialista en Prevención de Lavado de Dinero, antes no perder de vista la tarjeta era un tema de prevención; ahora, se le agrega que el usuario se debe de asegurar a quien le entrega el plástico. Si la población no espera un regalo o trae remitente, es mejor no recibirlo, se puede tratar de una extorsión.
“La tecnología es usada a favor y en contra y hay que tener mucho cuidado, protegiendo nuestros datos cuando se hacen compras en internet, se abre un correo o mensajes en redes sociales”, complementó.
Finalmente, dijo que la comisión de estos delitos han crecido en todo el país y, si la población no es prevenida, sin darse cuenta les pueden robar los datos de sus tarjetas que después son utilizados por los delincuentes.












